20 de diciembre de 2011

Arte Lírica

Poema de Julio Faúndez Herrera

Cuando las enredaderas invaden el balcón de mi ventana
las entradas de esta alcoba se iluminan.
Mis oídos se despiertan como flores
y el silencio reverdece como un concierto de violines

Durante ciudades que cambian de colores,
el ventilador reparte filosofía.
Los espejos sonríen de forma misteriosa.
Mis cabellos crecen con melancolía

Cuando las enredaderas invaden el balcón de mi ventana
las tardes germinan por los frascos de colonia,
las goteras suspenden su caída inexorable
y las sombras se retiran de todos los salones

A estas alturas
debiera de ser el dueño del mundo,
ir y robar la guinda de todos los postres:
persiguiendo el rumbo de palabras aladas
mis zapatos van sobre algodones


Cuando la enredaderas invaden el balcón de mi ventana
mis ojos se convierten en brazos extendidos al cielo
entonces,
la invitación que surge del aire perfumado
los artefactos que se unen en millones de fragmentos
las camisas que flamean henchidas en los patios
y los ayeres que desbordan el marco de su fotografía

son
más inmensos que el mar, el amor
o el futuro que me aguarda
en sempiterno movimiento

A través de las horas que se alejan y se acercan
a través de los astros que refulgen y que expiran
los instantes se prolongan como años

Así,
aislado en paredes de silencio cristalino
y adornando el mundo con obsequios oceánicos
los días se suceden unos a otros
como versos y estrofas y páginas.

29 de noviembre de 2011

Incertidumbre

Habla Elena

Por un varón perdido en los
baños de la parte baja de la
ciudad, un rojo pajarito algo
triste pero encantador con
sus pelitos tan semimorados
y faunitos como el efecto de
su canto en mis domingos,
cuando el varón perdido en
los baños de la parte baja
de la ciudad respira profundo
y no sabe si vestirse rápido o
esperar y ver que pasa, y yo
entonces escucho su respiración
que no encuentra el momento
y cicatrizo de a poco, así de
cerca estoy de sus pieles y
de su avalancha amarilla de
fuego y botellas quebradas,
en una época que se quedó
dormida como el otoño que
se lo llevó entre secreteos de
sapos funcionarios borrachos,
perros sueltos babeando por
las calles que antes recorrimos
rumbo al bar o a la cama, donde
yo escuchaba su respiración y
cerraba los ojos esperando sus
brazos en mi espalda.


...

13 de noviembre de 2011

Recuerdo

- ¿Qué es un rito? - dijo el principito.
- También es algo demasiado olvidado - dijo el zorro. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Por ejemplo, entre mis cazadores hay un rito. Los jueves bailan con las chicas del pueblo. ¡Entonces los jueves son días maravillosos! Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.


(...)

5 de noviembre de 2011

Contorno

Llevo años recorriendo aceras sucias, vagos momentos de lucidez y pequeñas postales mentales de días nublados, secos, como frutos secos y humo de alquitrán, pequeños espacios abiertos en el cielo, jugosos y emotivos recuerdos que siempre juegan en contra, que siempre patean las costillas del sentimiento y nos dejan tirados en una poza de palabras sin sentido, formas que serán quemadas, enterradas, olvidadas, cazadas por un ave de rapiña o devoradas por el silencio del gusano, por la baba insomne del caracol de la noche que contornea todas las angustias del universo, esa nada sin faroles ni fogatas, esa nada que borramos cada día, con nuestros poemas, con nuestras imágenes de labio rojo, con las manos abiertas como una hoja nueva, en un jardín lleno de flores hijas, tranquilas, serenas, con rocío cósmico en las piedras mejillas de sus abismos espectaculares, infinitos como la llamarada del apocalipsis.

(...)

28 de octubre de 2011

Oleajes

La noche es áspera. El frío o el calor es de color negro. La mar y el mar te sitúan siempre en una posición de inferioridad, mientras en el cielo una gaviota recorre el alfabeto de nuestras vidas de una sola mirada. Un ojo poderoso como el sol poniéndose, frente al horizonte, entregándonos el concepto del ocaso, el color de la caída, el fin de la tarde. Entonces respiro y recuerdo el amanecer, el término del sueño, el color de tu mirada. Y agradezco ser hija del mar, vagina oscura hermosa de corales, princesa suburbana, bebiendo los testículos de las merluzas, grandes, nuestras, no arrastradas. Reinas del océano, flores nacidas de la noche áspera.

(...)

26 de octubre de 2011

Pesadilla

Cuando caen las conciencias, cuando se enciende el fuego de la guerra y no hay salvajismo mediano o suave, aparece el animal, la bestia babosa llena de sangre en el alma, llena de heridas en el corazón, agrietada por los cinco mil años de saqueo a su tierra, poblada de predadores y sus presas, dulces hervíboros que deben morir destrozados para que la vida tenga sentido, para que la vida siga siendo esa bella postal de naturaleza virgen y limpia que tanto sueñas conocer, sin saber que tu piel vale menos que la piedra, que el fuego te quema y el agua te seca, incubando gusanos invisibles en tus venas que se comerán tu carne cuando ya sea demasiado tarde y no tengas otra alternativa que dormirte y olvidar, olvidar que fuiste hombre, olvidar que exististe, que conociste un cielo y una tierra, que naciste y un fuego se te encendió en el pecho como un pequeño y hermoso universo, bello pero castigado, castigado con la conciencia de la muerte, perdido, perdido entre millones de universos iguales, torpes, toscos, animales.

(...)

24 de octubre de 2011

Quebrada

Amarilla
la voz que se levanta
cuando enciendo un cigarrillo
y un pedazo del universo
se abre para nosotros
en el celeste cielo que se inunda
y hace brotar jardines de agua
y ríos de color gris y azul
y verdes criaturas que nacen
en la soledad de la materia
en el calambre de la carne

16 de octubre de 2011

Último deseo

En secreto nos miramos
la mañana tiene tu color
tu piel es la cordillera
y los valles tu pelo
lleno de vida junto al viento
en el silencio de la montaña

Los secretos que caen del cielo
el tesoro que llega de los ríos
la nieve oculta en tu cuerpo de fruta
el viñedo que podrían ser tus ojos
te hacen el poema más frenético
de la edad de piedra urbana

En secreto nos miramos
en silencio en tu altar de pluma
en el ropaje almático que cantas
con esa guitarra sin medida
con esas manos sin límite conocido
el infinito es posible en tu voz

Alguna vez seremos más que esto
más que una tibieza oculta
más que un montón de palabras
buscando una salida

Alguna vez
estaremos con los elementos
al fin en ellos mirándonos
como siempre
en secreto

Con la calma
que nace el día


(...)
* Extraído de "Caraja", año 2008.

5 de octubre de 2011

Sábado

Poema de Hurón Magma

La lluvia galopa sobre el techo de la casa
la niña tira sus muñecas sobre la alfombra
la locura del puelche se cuela por las rendijas
la mesa está preparada para la once del sábado
el pan sale del horno
mientras tu mirada me pide un momento
la lluvia se pierde en el sendero
y nosotros contemplamos a través de la ventana
que da al patio lleno de cerezos


(...)

4 de octubre de 2011

Tregua

Poema de Jacques Dupin

El tiempo corregirá la huella de nuestras luchas,
dando una razón, un techo, a mis impulsos febriles.

Lo expulsé, combatido pie a pie,
estrangulado en cada nudo,
dado a luz en cada ruptura.

Hoy hacemos ruta común
como el río y el dosel de álamos.

En mi voz duermen perros
y su rabia mantienen viva.


...

3 de octubre de 2011

El miedo

Poema de M. Eugenia Navia

Un dolor ancestral
atraviesa tu cuerpo,
imaginas la muerte,
disminuye tu espacio.
Te acorrala y se yergue
con mirada de acero,
transfigura tus sueños
y te seca la boca.
Nublado el pensamiento
te has hundido en un oscuro
pozo, no hay agua, ni polen
ni semillas, ni claridad del día.
Inmóvil, sofocado te ha cogido
en sus manos y lentamente

en sombras empiezas a caer.



*Extraído de la antología "Los poetas y el general" de Eva Goldschmidt.