7 de septiembre de 2015

Insomnio


Sí, la neblina,
esa que siempre me gustaba
por su perfil de humo,
penetrándome, pulmón
a pulmón y sangre a pellejo,
ciudad arriba, en la inmaculiada
periferia de los primeros días
(el sonido de una bala pasándose)
(la botillería y la última visión
de esa noche);
anhelo ya
la vieja humedad
del pavimento como llorando,
con el aullar de las sirenas a lo lejos
y la tenebrosa fractura del aire
apretando la garganta;
yo vi sus ojos cerrarse
una noche como ésta,
con esta misma neblina mutando
en seis mil lenguas sus gotas,
haciéndole el amor y rebalsándola
antes de desvanecerla y susurrarle
un último poema.

6 de septiembre de 2015

13 de agosto de 2015

Trinquete


Una cancha, escaleras,
siempre las escaleras,
el olor de siempre del cajón,
el olor personal, los ruidos,
las perforaciones que recordamos
como la libertad, arañándonos,
años luz de la grosería, sin piscolas
mal tragadas, sin las infames
de siempre.

6 de agosto de 2015

10 años


El viejo árbol permanece
al costado del camino:
sus hojas siguen flameando
con la ternura de un niño nuevo.
Así encontré otra vez tus manos,
hablándome en el silente sonido
del cosmos profundo:
un enjambre de estrellas
revolotea ahora por tus dedos
y en el cielo liso está el refugio
de todo el dolor que parieron mis ojos.

“Adiós, adiós, y nada cambia”
decíamos ayer, y hoy, y siempre
y el sentido de todo resultó ser
un globo azul casi líquido,
que como un gran accidente
nos colmó de belleza
frágil y esparcida
en la no explicación
de lo que somos.

Diez años ya de esas lágrimas
de esos poemas al costado de la tumba
como queriendo amarrarte
a la escuálida estancia de las tripas.

La noche siempre tendrá
ese sabor a vino político
con perfil de barricada
y organización libertaria.

Está escrito.

En la periferia
siempre
seremos nietos
encendidos
en el fuego
de la memoria.

Y la vida al final
resultó ser bella:
el amor de los hijos
es el abrazo fraterno
de la humanidad
que siempre
defendiste.

3 de agosto de 2015

Hermanos Vergara


Nos trituraron los sueños:
hoy reposan como flores
en la poza ojo de los hijos.
Nos quemaron las banderas:
hoy vuelven a flamear
como árboles nativos
entre los monocultivos.
Nos reventaron a bombas:
hoy somos bombas de semillas,
en tierra y conciencia.
Nos asesinaron:
pero seguimos pariendo hijos,
múltiples y bellos, iluminados,
con imperfecto perfil de bosque
surgiendo entre la maleza.

31 de julio de 2015

Arenga al viejo Juan


En qué nos hemos convertido
viejo juan,
roperos llenos de caries y
botellas quebradas en los
intestinos,
rumiando los pedazos
duros que sobran del pan
de todos los días,
agarrando siempre la cola
de la vida, parecidos a un
naufragio, o a una mesa vacía.

En qué nos hemos convertido,
qué importa
si tenemos servilletas y migas
del más hermoso pan amasado,
si tenemos pañuelos y sombrero
y aún podemos levantar los
pesados fierros de la obra,
a pesar de estos trapos
y sus 
heridas,
a pesar de no despertar
por las mañanas.

Somos un cigarrillo casi fumado,
a punto del cenicero,
y sin embargo llevamos fuego,
viejo juan, llevamos fuego
en nuestras manos que han
hecho edificios y máquinas,
en nuestras madres que
rompieron su cintura,
en nuestros hermanos que
escribieron por nosotros,
en nuestros hijos que ya
vuelven a combatir,
viejo juan,
sabrás que las cenizas
están siempre presentes
en las ciudades, en los
que estudian y trabajan,
en los que vuelven a nacer,
aquí ahora en este bar, en estas
mesas, hay cenizas, cenizas
nuestras, viejo juan,
brindemos juntos esta noche
por estar vivos a pesar de las
barricadas, a pesar del cementerio,
a pesar del cenicero y su cáncer,
viejo juan, brindemos para olvidar
el siglo lleno de palizas y cruces
que clavaron en nuestras pieles,
en los infames días del magnate,
en los cobardes apremios del cuartel,
viejo juan, ven, llena tu vaso,
aún tenemos vino y faltan dos
horas para el amanecer, no te
duermas viejo juan, a pesar de la
materia y la ceniza, a pesar del
invierno y la capital,
a pesar de tus 100 años,
no te duermas nunca,
viejo juan.

30 de julio de 2015

Vino negro


Esta luz, esta misma luz,
me hablaba de ti y los tuyos
escondidos del vendaval
transparente del tiempo,
resistiendo, en los márgenes
de todos los libros.

19 de julio de 2015

Sedimento


Sí, en noches como ésta
te amé, te cuidé, te escuché,
y tus sueños se me colgaban
de las palabras como las arañas
de las enredaderas, escondidas,
siniestras, maléficamente bellas.

13 de julio de 2015

Luz


El brillo de los metales
es insoportable recuerdo
de las matanzas
acechando
escondidas
en todos los libros
de historia

El pueblo invisible
cargando herramientas

marchando al olvido
del silencio oficial

Una única luz
fuimos
al alero del camino

Mil formas de la poesía
en la oralidad del viento
en la aislada provincia
donde levantamos
nuestro paraíso
en la tierra

montañas libres

raza y conciencia

y control popular
de la producción













Miranda Huamancuri
Poesía Social
Pronto x Ediciones Colectivas Periféricas

12 de julio de 2015

Intento # 77


Canción final



Encierra una estrella en tu puño
levántalo imitando al árbol
su semilla te dio los ojos
y la fruta que duerme
al fondo de tu sueño

Recibe el gesto de las parras
y haz crecer la tierra en tus labios

8 de julio de 2015

Adiós a las fábricas


Una resonancia metálica
muriendo

sin embargo

el salobre aroma
de la resistencia

éramos en el fondo
lo mismo que hoy

un chiste en medio
de la balacera

un susto que
se cortó de improviso

el enigma de sangrar
la historia
sin saberlo jamás

adiós a las fábricas

adiós al poema
-recogiéndose
como huesa pescada
en las arenas sucias
de las Torpederas-