18 de junio de 2012

Antipoesía

Advertencia al lector

El autor no responde de las molestias que puedan
    ocasionar sus escritos :
Aunque le pese
El lector tendrá que darse siempre por satisfecho
Sabelius, que además de Teólogo fue un humanista consumado,
Después de haber reducido a polvo el dogma de
              la Santísima Trinidad
¿Respondió acaso por su herejía?
Y si llegó a responder, ¡cómo lo hizo!
¡En que forma descabellada!
¡Basándose en qué cúmulo de contradicciones!
Según los doctores de la ley este libro no debiera publicarse:
La palabra arco-iris no aparece en él en ninguna parte,
Menos aún la palabra dolor,
La palabra tormento.
Sillas y mesas sí que figuran a granel,
¡Ataúdes!, ¡útiles de escritorio!
Lo que me llena de orgullo
Porque, a mi modo de ver, el cielo se está cayendo a pedazos.
Los mortales que hayan leído el Tractatus de Wittgenstein
Pueden darse con una piedra en el pecho
Porque es una obra difícil de conseguir:
Pero el Círculo de Viena se disolvió hace tres años,
Sus miembros se dispersaron sin dejar huellas
Y yo he decidido declarar la guerra a las Cavalieri della luna.
Mi poesía puede perfectamente no conducir a ninguna parte:
"Las risas de este libro son falsas", argumentarán mis detractores
"Sus lágrimas, ¡artificiales!"
"En vez de suspirar, en estas páginas se bosteza"
"Se patalea como un niño de pecho"
"El autor se da a entender con estornudos"
Conforme: os invito a quemar vuestras naves,
como los fenicios pretendo fabricarme mi propio alfabeto
"¿A que molestar al público entonces?", se preguntarán los amigos lectores:
"Si el propio autor empieza a desprestigiar sus escritos,
¡Qué podrá esperarse de ellos!".
Cuidado, yo no desprestigio nada
O, mejor dicho, yo exalto mi punto de vista,
Me vanaglorio de mis limitaciones
Pongo por las nubes mis creaciones.
Los pájaros de Aristófanes
Enterraban en sus propias cabezas
Los cadáveres de sus padres.
(Cada pájaro era un verdadero cementerio volante)
A mi modo de ver
Ha llegado la hora de modernizar esta ceremonia
¡Y yo entierro mis plumas en la cabeza de
                               los señores lectores!


Nicanor Parra.
(Poemas y Antipoemas)

16 de junio de 2012

Noche de junio

Una fogata se alimenta
con estas páginas.

El mismo fuego de siempre,
amarillo cósmico su corazón.

Un prado de insectos voladores,
que brillan con el sol.

Un jardín de rosas liberadas,
una especie digna de poesía.

Y la mirada inconclusa
del ojo azul del planeta.

Un espacio sin muros,
una alfombra sin pieles.

Una fogata se alimenta
con estas páginas.

25 de mayo de 2012

Poema de Aurora

Un pájaro canta
en alguna nube pasajera.
Una canción de partida.
Y el jardín florece
con tu flauta pequeña,
con tus manos aún más pequeñas,
concientes de lo musical de la forma,
de lo dulce del tubo,
suave contorno del sonido.

Es el fantástico encuentro
del viento con los labios;
el vestigio hermoso y preciso
del amor del universo.
La flauta musical de los días,
el aroma suave de tus manos
agitando mariposas, diurnas
e invisibles para el común,
como el pájaro verde que canta
en alguna nube pasajera,
y nos arroja sus lágrimas
antes de cantar el último trino,
para dejar un nuevo color
en tu piel.

Un pájaro canta cuando tomas tu flauta.
En las profundidades del universo,
una estrella nace con el sonido.

Un pájaro canta
en alguna nube pasajera.

6 de mayo de 2012

Lluvia de Mayo

Hoy descansas
y es cierto que me hablas,
siempre.

La suavidad de la tela.
La dedicación del tejido.
El hermoso contorno
de tus lápices,
el profundo perfume
de tus hojas nuevas,
recién sacadas del envase,
blancas, vírgenes, pálidas.

Una tarde de otoño
y una escuela vacía.

Tu mirada perdida
en la lejanía,
en la tarde poderosa,
dulce régimen musical
de la quebrada garganta.

Ese silencio me sirve hoy
para escucharte.
Un canto de agua invisible,
una profunda escalera
hacia el último camino.

18 de abril de 2012

Pavel Oyarzún, Arte Poética

Despierte el herido de muerte, caído, como está, de bruces.
Levante la delgada, flamígera, contextura acribillada.
Haga abandono de la escena del crimen.
Resuelva en la altura de un aire vivo, la vida nueva.
Reincorpore el otrora derribado corazón. Huya de la muerte en el acto.
Tórnese invisible en el cadalso, imperceptible en el punto de mira:
faena imposible de los verdugos.
Sume su juventud sin mácula, a la de otros caídos,
en prematuro sacrificio.
Retorne, a modo de simiente pura, a la tierra.
Vuelva, confundido en multitud, bajo el sol de los rebeldes,
en procura de la esperanza.
Regrese a este mundo, como quien dice
que le sobra juventud para lavar afrentas.


*
En memoria de Marcelo Barrios, joven magallánico, militante del FPMR, asesinado en el Cerro Yungay de Valparaíso por tropas de la Infantería de Marina el 31 de agosto de 1989.

Extraído de la antología "El lugar de la memoria, Otro Mundo es Posible. Poetas y Narradores de Chile" (Editorial Ayún).

18 de marzo de 2012

Araucaria, de Pablo Neruda

Todo el invierno, toda la batalla,
todos los nidos del mojado hierro,
en tu firmeza atravesada de aire,
en tu ciudad silvestre se levantan.

La cárcel renegada de las piedras,
los hilos sumergidos de la espina,
hacen de tu alambrada cabellera
un pabellón de sombras minerales.

Llanto erizado, eternidad del agua,
monte de escamas, rayo de herraduras,
tu atormentada casa se construye
con pétalos de pura geología.

El alto invierno besa tu armadura
y te cubre de labios destruidos:
la primavera de violento aroma
rompe su sed en tu implacable estatua:
y el grave otoño espera inútilmente
derramar oro en tu estatua verde.


*Publicado en "Canto General"
Foto: Parque Nacional Cordillera de Nahuelbuta

15 de febrero de 2012

Tres preguntas a Huidobro: García Lorca, Neruda y España

¿Qué piensa de García Lorca?
"Que es un poeta muy mediocre. Para mí no tiene ningún interés. En general los poetas españoles carecen de imaginación y de inteligencia poética. La literatura española está aplastada por la retórica, esa terrible retórica del Mediterráneo, mantiene ahogados bajo su lápida a todos los escritores de España, de Italia y muchos de Francia. Bueno, en realidad Italia no tiene escritores, sino escribanos, como el imbécil del tal Petigrilli, el tonto furibundo de Marinetti y el tonto estético de D'Annunzio, con su cortejo de frases con miriñaques y criolinas. Es increíble en el país del Dante, de su genio cósmico, asombroso, que cada día me parece más admirable. Lo mismo sucede en España. ¿Cómo es posible que el magnífico impulso dado por los grandes poetas del Siglo de Oro no haya tenido continuidad? ¿Qué se hizo el genio español? Esto ha sido siempre para mí un motivo de misterio y de miles de conjeturas. Seguramente el descubrimiento de América desvió la imaginación española hacia la aventura vital de los exploradores y conquistadores, y la alejó de toda aventura intelectual; el español puso su acento en otra clase de conquistas que las espirituales. Y luego la retórica, la terrible retórica mediterránea, es como una lápida sobre el corazón, como un casco apretando los sesos; una verdadera armadura de hierro. Fíjese usted que todos los españoles de hoy escriben con un tono engolado, que parece salido de otros siglos, en un estilo tieso, rígido, con carrasperas de fantasmas y frío, de catedrales o humedad de cementerios. Escribir bien para un español es escribir como se escribía antes. Por eso la literatura española tiene tan poca vida. No han producido nada en una cantidad de ramas y subramas de las letras. No tienen un solo gran dramaturgo, ni un novelista de primer plano, ni un psicólogo, ni un gran pensador. No hay en España un Dostoievsky, ni un Gogol, ni un Tolstói, ni un Standhal, ni un Balzac, ni siquiera un Proust, ni un Meredith, ni un Goethe, ni un Holderlin, ni un Nietszche, para no nombrar sino autores de todos conocidos. Lo mejor que ha tenido la literatura española en los últimos tiempos es, acaso, Valle Inclán, a pesar de su voz engolada. No hubo en España un Victor Hugo, un Musset, un Baudelaire, un Rimbaud, un Lautreamont, un Mallarmé, ni nada comparable. Mientras Inglaterra poseía un Byron, un Shelley, un Black, España no tenía sino un Zorrilla, un Esprocenda, un Núñez de Arce, o novelistas como el señor Pereda, que todavía se atreven a editar los editores hispanos. Frente a esas montañas, unos tres o cuatro melones huecos. Desde el Siglo de Oro, las letras españolas son un desierto intelectual hasta Ruben Darío. Ésta es la verdad, la muy triste verdad".

¿Qué piensa de Pablo Neruda?
"¿Con qué intención me hace usted esta pregunta? ¿Es forzoso bajar de plano y hablar de cosas mediocres? Usted sabe que no me agrada lo calugoso, lo gelatinoso. Yo no tengo alma de sobrina de jefe de estación. Estoy a tantas leguas de todo eso".

¿Cree usted que esa poesía que usted llama gelatinosa puede hacer escuela en América?
"Es posible, pero sólo entre los mediocres. Es una poesía fácil, bobalicona, al alcance de cualquier plumífero. Es, como dice un amigo mío, la poesía especial para todas las tontas de América".


Fragmento de entrevista a Huidobro en el diario La Nación, 1939.

11 de febrero de 2012

La aspiración a lo absoluto, a lo infinito, es común a lo bello y a lo bueno, la aspiración a lo inefable

Los grandes estilos del arte, asumen un contenido racial-social, un sonido y un quejido y un sentido de pueblos en orden o que anhelan orden, buscando lo humano. Luego hay que escuchar la humanidad, lo universal, la humanidad continua con la oreja de las culturas, que formulan la situación homogénea, el cosmos del caos. Y aún, no es lo humano, sólo lo humano, el objeto del arte, sino lo cósmico, y el ser humano no sólo es lo que es - la entidad psicológica - sino lo que hemos acordado y permitido que sea: la entidad social, la entidad real, el ser que come, duerme y procrea. Ahora, por ejemplo, el capitalismo descansa en la propiedad individual, valuación a priori del hombre y es falaz y bestial su mentira.

Así, el concepto-dinero, hecho instinto, genera sentimientos, intuiciones, pensamientos, ley, costumbres, la atmósfera humana , y la burguesía da la tónica al arte burgués del instante, al cual superan los grandes artistas REVOLUCIONARIOS.


Pablo De Rokha

Estética (fragmento), Antología de Poesía Chilena Nueva (1935)

3 de febrero de 2012

27 de enero de 2012

La peor resaca del verano

Me costó reconstruir lo que fue esa noche. Partí saliendo a fumarme un pito con mi vecino al mirador de la quebrada. Recuerdo que hablamos de fútbol y de las mafias, que llegó el Loco Juan a pecharnos cigarros, y que después caminamos al bar de Manuel y nos encontramos con que había un apuñalado por una pelea, lo peor para una volada de paragua, porque tuvimos que quedarnos a ayudar al Manuel a quien le debíamos muchos favores, como habernos salvado con almuerzos toda una semana a mi y al Julio (mi vecino), fiarnos cerveza y cigarros, y dejarnos dormir en el bar, así que nos pusimos a vigilarle la barra mientras él y su suegra discutían con los pacos para que no le cerraran el boliche, pues la pelea había sido afuera, y sólo uno de los involucrados (el apuñalado) estaba tomando dentro del bar, así que no era culpa de él, decía el Manuel, pero los pacos estaban decididos a echar a la gente porque habían recibido muchos reclamos de los vecinos sobre la mala conducta y los delitos que rodeaban al bar, y la ley los facultaba para todo, entonces ahí yo me enojé y en la volá les grité a los pacos que todos los vecinos del bar estaban en el bar así que mejor no se agilara porque si entraban los íbamos a echar, con lo cual parece que la cagué pues el paco se engrifó más, dejó de hablar con Manuel y pidió refuerzos, cuento corto, en 20 minutos teníamos un escuadrón de pacos afuera agarrando de una al Manuel y su suegra, que cachando lo que venía, trataban de bajar las cortinas, ahí empezó un escándalo total pues los vecinos que estaban mirando y ayudando al apuñalado, y los parroquianos del bar, se fueron en contra de los pacos, armando una gresca monumental donde los pacos se vieron obligados a replegarse porque les cayó una lluvia de botellas y vasos, y entre medio de todo la ambulancia llegando y los paramédicos llevándose al apuñalado que estaba conciente pero con mucho dolor, porque se quejaba todo el rato, y se veía que tenía una herida mala en el abdomen, con mucha sangre perdida, era increíble la escena, pero no duró mucho porque en pocos minutos llegó otro escuadrón con el doble de pacos, y ahí nos dieron duro, terminamos todos presos en la comisaría, super golpeados y apretados como 10 en una celda insalubre, 5 horas parados hasta que nos soltaron, y después caminando 1 hora hasta la casa, destruidos, con sed y en lo personal, con mucha resaca de paragua.

Cuando llegamos a la pobla, ya de noche, el bar de Manuel había sido clausurado, afuera en la vereda un comisario de los pacos declaraba a la prensa que en el allanamiento habían encontrado cocaína, marihuana y pasta base, lo cual de inmediato me pareció una mentira, pues todos sabíamos que el Manuel no vendía, y tampoco dejaba fumar pitos adentro, ni nada, pero los pacos igual presentaban la cosa como un nuevo golpe al microtráfico, ahí yo me pregunté porqué las cosas tienen que ser así, porqué vivir en una población tiene que ser tan rancio, porqué tenemos que ser siempre culpables de algo, en eso me encuentro en la esquina con Julio que había alcanzado a escapar de la cagada y que al verme me invitó otro porro, para que le contara todo, así que nos fuimos al mirador tal como hace 7 horas, tranquilos, serenos, con ganas de relajarnos y olvidar, en el camino nos encontramos con Pelao y Death Metal que nos acompañaron con otro caño y que después de escuchar la historia, nos invitaron a un asadito donde el hermano de Pelao, en el cerro de al lado, donde nuevamente tuve que contar mi historia a todos los presentes, lo bueno fue que se armó una buena discusión sobre los pacos y su delincuencia de uniforme, que duró harto rato, después pusieron música y algunos empezaron a bailar, otros seguían discutiendo, yo opté por tomar, tomar mucho, mucha cerveza, mucho vino, cuento corto nuevamente, me emborraché, al nivel de no recordar los últimos momentos del asunto, sólo recuerdo la música muy fuerte, muchas risas, y una ronda de paraguas en el patio de atrás que ya fue lo último que me acuerdo coherentemente, de ahí para adelante sólo flashazos, y de nuevo la imagen de los pacos afuera, de mala manera, pasando un parte por ruidos molestos, alguien gritando algo, el dueño de casa borrachísimo insultando al oficial y yéndose preso, y otra vez un escándalo mayor con los pacos pegándole a la gente que 5 minutos antes sólo se divertía, como un karma que siempre llevaremos por vivir aquí pues era imposible que alguien llamara a los pacos por ruidos molestos, si estaban todos los vecinos en el asado. Ahí se me apagó la tele. Desperté en el cerro pelado, arriba de las últimas casas de la toma del Sol, junto a los restos de una fogata, solo, con un dolor terrible en la mandíbula y un moretón en el brazo, y con un perrito chico lamiéndome las mejillas y olfateando unas botellas de cerveza vacías que me recordaron de inmediato todo, todo lo vivido en esa noche del terror en que enfrenté el duro peso de la ley. Ahí empezó mi peor resaca del verano.

18 de enero de 2012

Plaza del Pueblo


"Bajo el sol las sombras, las estatuas, la prole.
Bajo el sol nosotros, y nuestras tumbas abiertas".


(...)

14 de enero de 2012

Buscando a Ciro Alegría (en Arequipa)


Me costó dar con el paradero de este escritor, amigo de Gabriela Mistral y autor de novelas llenas de personajes raros, místicos y comunes, indios cargados con la cruz del espanto en medio de naturalezas majestuosas y severas, con marcas de terremotos y volcanes y ríos invencibles rugiendo ante ellos.

Los temas de Ciro Alegría eran indigenistas, que duda cabe, un término que si revisamos hoy el mapa de nuestra América encontraremos siempre agazapado y en estado de alerta permanente. Sigue vigente y en permanente discusión. Indigenismo es política. En el Perú actual, hay varias comunidades que están siendo intervenidas por las transnacionales mineras, cuyo trabajo está empezando a quebrar los ecosistemas. La pelea ha sido dura y el triunfo de un candidato de centro izquierda en la Presidencia genera más dudas que certezas en las organizaciones indígenas y sociales peruanas.

Entre medio de esto, y mientras todos los negocios y edificios públicos hacían preparativos para las fiestas nacionales del 28 de julio, yo buscaba alguna novela de Ciro Alegría en la agringada Arequipa, la ciudad blanca con sus monasterios y su comercio, con su patrimonio de la humanidad igual que Valparaíso, y por eso las postales se me empezaron a repetir. En el circuito turístico que se ofrece no está el alma del pueblo, del país. Por eso Ciro Alegría y sus indios no aparecieron en las librerías de la calle San Francisco, una de las zonas más circuladas por los turistas europeos y yankis y llena de restaurantes, bares, tiendas de artesanía en serie y escuelas de educación superior. En ese momento me pareció sorprendente el hecho de que uno de los autores peruanos más traducidos en el mundo no existiese en el barrio “cultural” de Arequipa. No tardé en darme cuenta que tenía que buscar en otro lado.

Alguien vinculado a la literatura peruana me comentó que Arequipa era – socialmente – una ciudad “homogénea”, o al menos, más “homogénea” que Lima. Hasta ahora no entiendo cómo alguien se puede formar una visión homogénea de una ciudad latinoamericana, donde la desigualdad campea. Quizás tiene que ver con saber mirar, observar. En las noches de Arequipa, en los barrios de bares y restaurantes, en cada esquina había una chola vendiendo cigarrillos con su guagua durmiendo al hombro. A las 3 de la mañana. ¿Por qué? Al otro día, en el mercado, mucha gente pidiendo limosnas, especialmente a los turistas. ¿Actos homogéneos? En las murallas de los barrios aledaños al centro histórico, en tanto, día a día aparecían nuevas consignas por la unidad del pueblo, por la organización social, por el fin de la privatización del Perú. El contraste entre el país que quiere venderse y el Perú ancestral, eterno, andino, negro y mestizo, es evidente, y el descontento que crece en los barrios periféricos es claro síntoma de que algo viene. Pienso que Ciro Alegría y su literatura estarían hoy ahí, en esa formación, en esas poblaciones sin pavimentar que se esparcen por las montañas áridas de la ruta Arequipa-Yura, en esas asambleas contra la minera y su contaminación. Sus personajes serían quizás un cholo, un bandido enamorado, un indio viajero con mochila y bluejeans, o el pueblo entero con sus banderas.

Así, pensando en sus personajes, en los temas andinos de la tierra dura, casi de manera inconsciente me metí por los barrios no turísticos, no postales, y entre pollos y chicharrones, entre baratelas de ofertas chinas y choclo con queso, descubrí las amplias librerías familiares, con textos escolares, didácticos, novelas, revistas y la infaltable sección de autores peruanos, donde estaba acostado Ciro y sus soberbios relatos de “La Serpiente de Oro” y “Los perros hambrientos”. Ambos libros en una edición muy económica: 7 soles por los dos, algo así como 1.190 pesos chilenos.

Cuando salí de la librería con mi pequeño tesoro, pensé en el exilio de Ciro Alegría, que lo llevó incluso a vivir en Chile. Algo de ese karma quedó, me dije, pero de inmediato me re-cuestioné, ¿no estar en el mapa oficial es realmente un exilio? ¿Quisiera Ciro estar en los actos culturales del gobierno peruano hoy, cuando las mineras y sus mercenarios disparan contra los indígenas que se oponen a la destrucción de sus montañas? ¿Querría él aparecer en el catálogo de la oficina de turismo como su colega Vargas Llosa? Leyéndolo nuevamente, lo dudo mucho. Escritores como Ciro sentían el llamado épico de la historia porque ellos eran la historia, desde sus cuentos y personajes ellos hicieron la historia, nuestra historia, la que buscamos donde quiera que vamos porque habla de nosotros.

Por Absalón Opazo Moreno