28 de febrero de 2016

El poheta reptil y su OVNI


El ambiente es chato, lleno de piscolas y latas de cerveza mezcladas con alquitrán; la sensación generalizada es de una plana estupidez, validada por el poder que da el dinero, la falopa y la tecnología; la poesía surge ahí como un débil cacareo y se confunde con la imbecilidad de los memes, un patético neo-humorismo que sitúa la imagen poética al mismo nivel de un stand up comedy; un espectáculo inocuo disfrazado de político, risible como el eructo gaseoso de un ingeniero comercial jugando a ser poheta y al que todos aplauden sin recordar una sola palabra de su miserable show; al final todo termina con el vómito de siempre, en el tristísimo baño de siempre, con el hígado retorcido y el hocico balbuceante, espumante, intoxicado con la bebida oficial del neo-fascismo que cabalga brillante en cada una de las palabras que este reptil enhebra en su desechable puesta en escena, icónica por su patética e inofensiva rebeldía, siempre disponible y descargable en el inmundo catálogo de la literatura sin contenido que tanto gusta a los pequeño-burgueses arribistas de Santiago; poesía babosa cuya máxima expectativa es superar la resaca para empezar de nuevo a estafar con el viejo truco del arte por el arte, con la jeta amarrada al cordel neoliberal que lo alimenta y lo hace engordar como un cerdo marciano que se recordará por insípido y estéril o corredor de bolsa, gris y enemigo, al cual todos golpearíamos por insolente y mala clase pero que finalmente zafa por causar lástima con su sebo alcohólico y su patológica mirada de humorista de tercera peinado con gel y jalea de moco.

22 de febrero de 2016

Posible epílogo


Fuimos pedazos de cactus; yo me entregué
a las barbas de un dios que no prohibió nada;
éramos animales, azules y verdes; tomábamos
en vasos de piedra, por los contornos del cactus,
como alquimistas del gesto del no retorno;

que nuestros huesos sean el calcio de una estrella nueva,
que ésta sea descubierta por un niño, desde otro mundo,
un día como éste.

18 de febrero de 2016

Pescadores


El bote como esqueleto
El bote como fábrica de dolores antiguos
El bote como una pieza de museo
El bote como reivindicación social
El bote mejor amigo del hombre

Saquemos nuestras mejores pieles
Entreguemos nuestros pies al mar
Saquemos carne al aire

Sigamos siendo
pescadores de hombres

Pescadores de palabras

Ágiles habitantes de la resistencia oceánica

15 de enero de 2016

Playa Placeres


Volviendo a jugar
en el mismo océano
donde se amarraron
tus huesos

6 de enero de 2016

Elementos


Composición
de elementos sobre
la página en blanco:
está la sangre, la sal,
la herida que cicatriza
al ritmo de la tierra,
cambiando la piel
como una serpiente
ancestral cargada
de símbolos:
está el aire,
que nos dibuja
como los remolinos
de las hojas, altos
e impredecibles,
musicales y fríos;
y está la luz, esa luz
que se enciende en tus ojos
cuando dices pueblo, escuela,
periferia, hijos;
un delirio estallando
como dos galaxias
fusionándose,
con gesto de océano
revolcándose en las rocas.

4 de enero de 2016

Playa Carvallo


En las pequeñas olas del mar
encontraste las huellas
de tus propias manos

21 de diciembre de 2015

Insomnio #4



Cuídate de la sombra
pero entrégate a ella

dale sorbitos al veneno

2 de diciembre de 2015

Periferia 2015


Sobrevivió cargado de lágrimas
su mirada era como esas olas anónimas
que nadie recuerda
pero sin las cuales
el océano perdería su ritmo

Sus manos estaban pobladas de señales
eran sus dedos tatuajes de roca
escribiendo idiomas cosechados
tras una batalla campal
en las avenidas principales
de la ciudad

24 de noviembre de 2015

Clandestino ///


///

La nomenclatura es simple / quieren incendiar nuestras aldeas / y no lo permitiremos 

Quieren enterrar nuestros recuerdos / y no lo permitiremos 

Quieren bailar sobre nuestros huesos / y no lo permitiremos

(...)

13 de noviembre de 2015

Aurora

Cuando tus ojos se
abren estamos en el
jardín de las abejas
que salen de cáscaras
suaves y tatuadas con
letra de piedra y
quebrada

La geometría de la
música está en los
ojos de las abejas
y en nosotros la
modestia de saber
que la tierra despierta
cuando las abejas son
azules y tus manos de
niña pintan el idioma
de la guitarra

La ceremonia de tu
nacida se escribe con
el alfabeto de la vieja
tierra de manos ásperas
y sangre morada y con
la tibia palabra que
germina cuando se
abren las ventanas
del cielo

El libro abierto
de las flores
es el escape
al fuego gris
que nos
arrojan

Bebamos
sus colores
 
Soñemos
sus abejas

(...)



Nueva Residencia, 3 años

1 de noviembre de 2015

El tiempo corre y vos con él*

*Rosario Smowing

(...)

Alguna vez alguien 
hablará desta poesía
como quien examina
una época;

la post guerra de una guerra

que nunca terminó;
he ahí la primera traición
del lenguaje de la historia,
tan ajena ante la sombra, enorme,
de la poesía;

yo fui una guerra

en las palabras y en la calle;
la crecí bebiendo cada gota
de sangre que me caía
de los libros, recogiendo
cada pétalo arrebatado
a la primavera salada
de nuestros cerros;
mi época parte en la matanza
de una cultura ancestral
donde mis antepasados
bailan alrededor de la fogata
de la memoria, resistencia
histórica de la América casi
fantasma, bandida en su
insurgente espíritu de tierra,
tan selva, tan brava, tan voz;

esta es mi voz
el símbolo
de un silencio de
siglos, siglos, siglos (...)


(...)