La vida moderna no nace del vientre de las madres.
Se usa del cerebro la misma capacidad que un ganso.
Se es un rebaño de plástico atado a los estantes del mundo.
Indignan las petroleras haciendo de la Patagonia un queso gruyere
pero jamás se replantean esos autos,
ni la contradicción de no ser nunca para ser seguros.
Se aman los rótulos pegados a la piel
las estampilladoras que le ponen números a las cosas
el obtener fianza cada mes.
Horroriza lo que informan los televisores
se anda como un conjunto de moscas
La vida moderna es -justamente- moderna








