30 de diciembre de 2005

La dignidad no se olvida

La dignidad no se olvida
como no se olvida el respiro
el amor
el país
las canciones
los poemas
los cerros
el mar.

La dignidad no se olvida
se levanta
y no importa cómo:
con piedras cruzando el cielo
con trapos pintados de rojo
con poesía estremecida
en el pasaje de la pobla:
la dignidad es mía
es tuya, nuestra
hasta el fin de los tiempos
y nadie ha nacido aquí
con el derecho a quitarla.




Absalón Opazo 
Del libro Periferia (2005)

27 de diciembre de 2005

Una noche... sentado en la playa...

Cerros ordenados en la luz infinita
interminable punteado de la noche
Valparaíso
pentagrama encandilado de viento
acantilado de la vida colgante
develando el subterfugio del hombre
ante la adversidad de la piedra.

Poblaciones poéticas
armonía de sol y sal
baile ventarrón de la tarde
neblina sometida de la noche.

Valparaíso y más arriba Valparaíso
siempre una casa encima de otra
siempre una escalera donde el pie se revienta
siempre una estrella que era un farol
Valparaíso de azar
juego de arquitectura participativa
con la quebrada de jueza
y el viento de espectador.

26 de diciembre de 2005

Habla hombre...

Habla hombre
cuéntale a alguien lo que vives
lo que sientes
lo que te han hecho
en todos estos años.
Habla hombre
de tu trabajo
de tus manos que han hecho edificios
de tus ojos que lo han visto todo
de tus pies que han sufrido
la dura escalera de la vida.
Habla hombre
eres palabra
vida
sangre caliente
habla de eso
y de los que como tú
han estado fuera de los márgenes
de la historia.

22 de diciembre de 2005

La madrugada mece los párpados...

La madrugada mece los párpados.
A campo abierto, la luna se alza en el cielo.
Valparaíso es una maqueta ante mis ojos
maqueta iluminada por una luna estudiante
escalonada / construida en el apuro
en la hora nocturna del silencio.

No hay cemento aquí, a lo lejos
en las alturas del bosque porteño:
sólo caballo, sólo flor, sólo polo,
como una latitud antártica
desterrada del vientre planetario.
Es esta estancia el descanso de la tierra
ante el peregrino ardor del tiempo.
Ante la llamarada del hombre
que con su multitud belicosa
arrinconó la aurora
y vendió los cerros
al postor más impostor.
Es la tierra virgen de los primeros días
ceñida sobre el puerto
como una corona vegetal
implacable en su página rural.

Hasta aquí llegamos algunos
a lomo de burro
en los primeros días del 1900
y aquí seguimos
fumando en pipas negras
como los abuelos campesinos de ayer.

20 de diciembre de 2005

Gané experiencias...

Gané experiencias
varias en minutos
palabras y verbos
que simples llegaban.
Ahí en el neón en picada
aprendí yo a escribir
las vivencias
los momentos.
Éramos tantos
y ahora tan pocos quedan.
Nos vemos sólo en los recuerdos.

Está bien.
No extraño saludarte.

15 de diciembre de 2005

Regresión

Libertario jinete fui
escarbando las lomas de esta tierra
escapando con mi botín
rindiendo cuentas a mi conciencia.
Asalté diligencias
robé relojes a blancos caballeros
y arrebaté joyas a damas
que me amenazaban con el infierno.
Nada me importaba.
Era sólo yo, y los míos.
Éramos nosotros
cuatreros de la vida
bandidos del destino
esperando en cualquier curva
el paso de la lujuria.
Eso nos daba rabia.
Arriba en los ranchos
los niños a pie pelado en invierno
morados se ponían tosiendo
los últimos alientos de su miseria.
Y abajo
champaña
banquete
seda y terciopelo
bigote y sombrero
al calor de las chimeneas.
Morí en la mía.
Fue un inglés
el que atravesó la bala en mi pecho.
Y yo riendo
caí de espaldas por la Calaguala
y ahí me quedé
para siempre.
Cuando subas por ahí
estarán mis ojos sobre ti.
Pero no temas: sólo soy aire.

Una visión para considerar

Hacer arte es hacer que el devenir eterno,
el correr infinito del tiempo y del espacio,
se queden para siempre clavados al momento
en que el hombre cogió a la vida, en un lienzo,
en un poema trágico, o en un trozo de mármol.

Pablo de Rokha
(Fragmento de "De Sátira", 1918)

10 de diciembre de 2005

Poesía al viento


He visto cerro virgen. Casas colgando del árbol.
Flores inquietas en el susurro del viento.
Soy pájaro, ave de temblores eternos.
Vengo con la primavera.

9 de diciembre de 2005

Experiencia marina

Una vez me caí al mar.
Un remolino me llevó hasta el fondo y vi
en esa honda faja del planeta
peces con espadas blancas
peleando contra terribles espectros
de color petróleo.
Un barco hundido era óxido
y tóxicos eran los hombres
que salían de él.
Volví a la superficie en menos de un minuto.

Aviso - Aviso - Aviso - Aviso

Periferia se puede encontrar en las librerías Crisis (Pedro Montt, frente al Congreso), Ivens (Plaza Aníbal Pinto) y Manos y Arte (Plaza Victoria, frente a la Biblioteca Severín). El valor es de $3.000. En estos lugares también puedes encontrar material de muchos otros poetas porteños y nacionales, a precios totalmente accesibles.

6 de diciembre de 2005

Una madrugada cualquiera... en la punta de un cerro...

Luz pétrea de la luna
reflejo de azules infinitos
aguacero de sombras blancas
perfil de madrugada solemne
bahía ancha de rumores
en luces prendidas de tiniebla.
Fulgor antártico en el amanecer
y en el aire
el cosmos
la vía láctea
el aroma de las estrellas
escondiéndose y bajando
entre las escaleras y los pasajes.
A media luz aparece el universo
y se da una vuelta por Valparaíso
y cuando el hombre se hace ojo
su magia vuelve al viento
doblando la esquina, hacia arriba.

2 de diciembre de 2005

Ruge la ciudad...

Ruge la ciudad.
El fuego se esconde
se multiplica / espera
crece en la periferia
levanta la señal
arde en su impaciencia
mientras la ciudad ruge
desvaría / se diseca
en la plenitud de una medianoche
perdida en marzo.

Nacen camaradas en la clandestinidad.
Se encuentran compañeros en la huida
y en el ataque
hermanos
de sentimiento aborigen / terrícola
respetando el azul
y la tierra que se abre.

Un pájaro escapa
y el gas ataca.
Hombres responden
y mujeres combaten.
Hermanos y hermanas respiran
se tocan se besan
y el humo de babilonia
no puede con ellos.

Ni con su amarga rebeldía
ni con sus botellas encendidas.

Ellos son de la periferia.

Han nacido, para siempre.

PERIFERIA 2005


Periferia es un libro de poesía escrito por Absalón Opazo Moreno, poeta de Valparaíso, Chile. Según señala el mismo autor, se trata de una aproximación histórica y poética a la fraternidad y la lucha que cientos de miles de latinoamericanos experimentaron alguna vez desde sus pueblos, aunque el concepto también se relaciona con el estado mismo del trabajo poético de Opazo, alejado de ciertos centros establecidos en el país y sumido en una permanente búsqueda de identidad propia.

De aquí en adelante, iremos delineando esta figura "periférica" a través de poemas, artículos y crónicas del autor, quien además se dará la licencia de invitar a algunos amigos, que también se encuentran como él, en las calles de nuestras ciudades viviendo día a día este nuevo siglo con una flor naciendo entre los dedos.