14 de mayo de 2010

Última extremadura

(Claridad de cordillera)

Termina la lluvia
y tu rostro siempre renace
en ese momento

Santiago tiene sus rituales ahí
a la vuelta de la esquina
una virgen pariendo un dolor
un niño dibujando una uva
en el cielo

Santiago me recibe
con los brazos abiertos

A pesar de todo
sonríe su máscara

(Claridad de cordillera)

Termina la lluvia
fría y corporal

La ventana cerrada por un cigarrillo

Dónde estás ciudad violada
ultrajada en silencio
en lejanía de siglos

Santiago a pie pelado
dónde te quedaste dormido
dónde dejaste los cartones
de tu vida

los enterraste o los lanzaste al mar

Oh Santiago
delirio mío ausencia

brazo partido

***

Santiago da y quita
más a unos que a otros

Santiago acaba y concibe
olvida y destruye

Es una provincia con aire de soberbia
es población traga humo

Santiago fue robado
hace algunos años

Lo declararon en quiebra
lo remataron al mejor postor

Santiago me mira sobre el hombro ahora
Santiago se olvidó del mundo que era

Es una provincia simplemente
una anécdota para el imperio

La hacienda chilena
que se jura europea

Vámonos a descubrirla mejor
nuevamente como hace 100 años

Traigámosla de vuelta
y abramos todas sus puertas


Extraído de "Santiago"


(...)

11 de mayo de 2010

Cosecha

Noches de faroles sobre hojas
es el otoño lo mejor de Santiago
o son sus bombones vegetales
admirados más allá de la frontera

La calidez se respira pero
la cordillera ya estornuda
las mangas cortas de tu camisa
estiran sus últimas sonrisas

Cuando caminamos amiga mía
por esas calles de silencio sepulcral
en esa noche de luz amarilla
en los ojos y sobre las casas

Te dabas cuenta que esa era la vida
nuestra tierra serena que nos acuna
con una sonrisa en los labios
nuestra raíz que nos sostiene felices

Y Santiago que devenía en provincia
y las plazas nos recordaban tanto
esos bosques llenos de arañas y pájaros
y sombras que desaparecían en el acto

Noches de faroles sobre hojas
es el otoño lo mejor de Santiago
o es el vino que se regala de la tierra
la mejor ofrenda para recordarlo

Santiago difícil
el fundador de las ciudades
jamás te tuvo en mente



Extraído de "Santiago"

(...)

1 de mayo de 2010

Maremoto

La suave brisa nos contiene
lentos y amarillos
sobrinos de una catástrofe:
cobijos de la mar y su pescada
nos hicieron bolsa de arena y basura:
fugaz pigmento de la escapada

Nos tiemblan las rocas lunares
La mano del mar lo sublima:
Catástrofe dignidad parida con sangre
Hombre flotante apareciendo de lejos
Reojo posible del bote sobreviviente
Amanecer mezclado con arena y ron

Llamas y vengo rezando de mentira
Ojos piadosos son llamas no cruces
Carnadas manos sacudiendo la arena:
Pez sol durmiendo sobre las camas:
Cangrejo ebrio cortando alambradas:

Maniobra sutil de hombre piadoso




(...)

26 de abril de 2010

Escrito en una plaza después del verano

No sentimos más que sol
las rodillas nos temblaron
cuando entramos de la mano
por otra puerta del infinito

No cabemos en las manos
estamos soplados por algo

Qué señor nos quita los ojos

Qué fantasma nos pudre la fosa

Caemos y lo vemos:
sabemos el choque
mamamos la sangre
y entonces anidamos otra vez
antes de cualquier intento

Antes de cualquier resistencia



(...)

22 de abril de 2010

Fuga

Te llenas de luz
y en mí la sonrisa.
Te llenas de palabra y en mí
el ojo
el asombro
abriendo puertas de tinta
hacia destinos invisibles.
Te llenas de mujeres
recuerdos obreros / trabajo
y en mí los cerros sin mármol
ofrecen su poncho...

(Sueño)

Te llenas de noche.
Al pie de un árbol.
En Valparaíso infectado
por nuestro juego de tos.

Te llenas de mí
me lleno de ti.

Lentamente.




Extraído de "Periferia"




(...)

21 de abril de 2010

Cavilaciones

La evolución no es más que
un ir y venir de carreteras
señaléticas peajes cruces
y animales reventados por
los camiones petroleros

de qué han servido las
líneas submarinas de
cables las instantáneas
imágenes digitales los
auspiciosos inventos

si el mundo aún habla
la lengua de los galgos*
es decir la lengua de la
muerte la pólvora el
colonialismo y la esclavitud

de qué sirve el hombre si no
es capaz de diferenciarse de las
bestias que se comen entre ellas
matándose con saña y robando
el alimento del más débil

de qué sirve el hombre
si las lecciones las dan
los delfines las ballenas
con su amor polar ártico
y sus ojos llenos de tristeza


*A decir de Neruda:
“Ya parte el galgo terrible
a matar niños morenos”
Fulgor y muerte de Joaquín Murieta




Extraído de "Caraja", año 2008.-


(...)

17 de abril de 2010

Barcos en la bahía

Yo vengo de siglos pasados
de olvidados reinos de papel
deshojados otoños poéticos
amargas habitaciones
de pobreza consumada

Mis hijos murieron reventados
por los fusiles del derecho
mis abuelos cayeron con sus huesos
en las fosas interminables de la minería

La voz es grave al recuerdo
dónde está el viento que me trajo
hasta el confín del gentío
hasta el límite de la noche?


(...)

14 de abril de 2010

La iglesia católica chilena*

“Mucho cuidado en los corredores”, me dijo Ruiz-Tagle que le había dicho el Padre Rodríguez. Esto es ridículo. ¿Por qué previene a algunos y a otros no? ¿Y qué peligro puede haber en los corredores del Seminario? Cierto es que cuando salimos de la pieza del Padre Rodríguez, uno por uno o en grupo, no se ve gota en los corredores del segundo piso, y el Seminario Viejo es tan destartalado que no sería raro que se quebrara una de las tablas que crujen. Sería espantoso caer y caer interminablemente en un hueco de escalera rota. Capaz que uno terminara en el altar de alguna capilla o en la cama monumental de algún monseñor jubilado de los que tal vez alojan con puerta al jardín interior; les dan esas piezas, quizás, porque de puro viejos no podrían subir las escaleras; y seguro que se llevan en cama día y noche, con el rosario amarrado a las manos y el Diario Ilustrado de hace veinte años abierto encima de la colcha pero sin leerlo porque son casi todos ciegos estos curas misteriosos que arrastran los pies cuando tienen ánimo de caminar. Pero ninguno de ellos está en condiciones de caminar en la oscuridad; y en el Seminario las ampolletas son pocas y cuando hay alguna encendida, por enorme que sea, da apenas una luz más ciega que las tinieblas. En los corredores, como sea, no hay ninguna ampolleta, ni grande ni chica ni amarilla ni apagada. Hay oscuridad completa y olor a humedad, olor a gato, quiero decir a meado de gato. Si no hubiera ese olor a gato dominaría el olor a ratón que se insinúa por las ranuras inferiores de ciertas puertas. Uno adivina que viven otros curas en esas piezas con tufo a ratón, pero uno no los ve jamás. El único sacerdote que he visto en el segundo piso del Seminario es el propio Padre Rodríguez. La única gente viva que se pasea por ahí desde que tengo memoria de nuestras venidas a las reuniones de acción católica donde el Padre Rodríguez, somos nosotros mismos que venimos las tardes de los jueves, a las seis. En invierno a las seis ya está oscuro.

Hace años, las reuniones eran de veras de acción católica. Desde hace tres o cuatro son otra cosa. Algo dice el cura Rodríguez de que hay que cuidar la pureza y cosas así, y cita una frase de una epístola; pero la mayor parte del tiempo, todo el tiempo, nos llevamos leseando entre nosotros y, a veces, con él. Confieso que no me gusta mucho el Padre Rodríguez, y yo le caigo bastante mal. Como las revistas Life y otras con fotografías (hay revistas en inglés donde la propaganda de cigarros tiene retratos o dibujos de mujeres en trajebaños – se les ve todo, y hasta un pequeño montículo tan agradable de mirar, que se llama, recordemos las clases de biología, Monte de Venus), ya las hemos visto varias veces y este jueves el cura Rodríguez no ha renovado su provisión de mujeres en trajebaños mojados dentro de revistas en colores inglesas en papel brillante, terminamos peleando a empujones con Jorge Concha. Le di un buen empujón y fue girando como trompo a dar con la cabeza en el filo del escritorio de madera pesada del Padre Rodríguez y se paró medio mareado Jorge Concha; yo, que estaba con rabia porque él me atacó a traición, me puse a mirar el cuadro horrible en blanco y negro con el milagro de Moisés pasando por el Mar Rojo; es un grabado pero el marco es ancho y con volutas como si en vez de litografía se tratara de una pintura; oí a la perfección que el cura le decía a Concha (creo que le dijo fuerte para que yo lo escuchara): “Pégale ahora, no te dejes empujar así, aprovecha”. Me di media vuelta y lo miré con vergüenza, vergüenza por él, y Concha no se atrevió a hacerme nada porque cuando estoy con rabia estoy con rabia.

¿Qué significa esto de tener mucho cuidado en los corredores del Seminario?

Ruiz-Tagle me contesta: “Es que hay curas que llaman a los niños a sus piezas y les hablan de Jesucristo y después no los dejan salir. El año pasado hubo un escándalo”.

Pero no puedo entender por qué el cura Rodríguez les ha dicho esto a algunos no más y a otros – es mi caso – no.



*Texto de Armando Uribe, extraído del libro “Caballeros de Chile”, año 1974.-






(...)

13 de abril de 2010

Periferia

Barrio Florido
Valparaíso



(...)

8 de abril de 2010

Apocalipsis Fáctico*

Vengo a avisar que ya es de noche
que está casi abierta la ventana
huele a primavera y es cemento
las cadenas de la noche no son falsas.
Hay salitre en tu cadera infértil
un par de letras en tu lengua muda
hay un niño que está jugando solo
ya manchó su pantalón con barro,
vengo de donde faltan palabras
una ciudad que come verguenza
allá la noche es una roca triste
que aplasta de hambre el alma y los bolsillos,
vendrá el reinado de muertos
cuando los pobres pierdan la corona
y en los patios negros
campanarios de oro
ya no juegue el niño ni se manche,
llegará un olor terrible
del putrefacto germen de la calle
te perderás insípido en tu cama
porque la sangre sólo grita adentro
y comerá nuestra sangre la luna
por no ver tanta sangre en nuestros ojos,
vengo de un sueño anaranjado
de esos que duelen si despiertas,
vengo de un beso hasta la guata
vengo de otro sol
otro planeta
sólo para mostrar que acá es de noche
y que basta soplar las estrellitas
para hacer verdad esta masacre
de bandera y huesos encarnada
abrázame,
acá es de noche
y está abierta la ventana.


*Poema de Amanda Durán, aparecido en la antología "El lugar de la memoria. Otro mundo es posible".


18 de marzo de 2010

Madrugada onírica en el cerro Placeres

Los soles se levantan y varios se ponen de rodillas
los espíritus se juntan y hacen fuego en la quebrada
ahí donde tantas veces fueron niños
en esos cerros donde tantas veces durmieron
y se enamoraron

Ahora en el sueño solamente en el sueño
te encuentro mi caraja
mi hermana mi poeta
mi maestra la sanguínea
y en Placeres bien arriba
una vela se duerme encendida

los perros aúllan

los espíritus de días antiguos
están de visita
corren como locos por los senderos
suben y bajan los árboles y las casas

dejan algo en el aire
algo nuevo que la sangre nueva pueda recoger

noche onírica
poesía clárica
poesítica no cuadrádica
espiritual y sanguínea

fluvial y cósmica



(...)
Extraído de "Caraja", año 2008.-

14 de marzo de 2010

Otro latido

En el fondo de Valparaíso oscuro
entre la esperma de las merluzas
y la savia corona del cochayuyo

entre barcos que se quedaron
dormidos entre mareas y olas

entre esqueletos nunca encontrados
y anclas que se fugaron cual amantes
clandestinas

duerme el latido que escuchamos
cada mañana
los poetas del puerto



(...)
Extraído de "Caraja", año 2008.-