27 de julio de 2007
20 de julio de 2007
Palabra de viajero
Valparaíso,
Valparaíso y tus cerros
cubierto de sabiduría,
sabiduría que buscan los viajeros,
viajeros que se asombran
por tu belleza,
belleza que llevas en cada cerro,
cerros alegres con sus
luces de colores y
nostálgicos en cada atardecer,
atardecer que me traslada
donde esta mi amada,
amada que deseo,
como deseo tu amanecer
Valparaíso…
***
Rayo de luna
es el nombre que te puedo dar,
rayo de luna que ilumina
esta noche,
como ilumina tu sonrisa
ese día en que te veo
y anhelo
entre mis brazos,
y mis labios te desean,
como mis días desean tu sonrisa,
sonrisa angelical,
dulce y bella como una flor,
flor del desierto frágil
y difícil de alcanzar...
Alcanzarte deseo,
para que tu sonrisa
ilumine todos mis días...
Rayo de luna
es el nombre que te puedo dar,
rayo de luna que ilumina
esta noche,
como ilumina tu sonrisa
ese día en que te veo
y anhelo
entre mis brazos,
y mis labios te desean,
como mis días desean tu sonrisa,
sonrisa angelical,
dulce y bella como una flor,
flor del desierto frágil
y difícil de alcanzar...
Alcanzarte deseo,
para que tu sonrisa
ilumine todos mis días...
***
Tú pequeña luz,
que te encontré
en medio de éste
mi cielo cubierto de
oscuridad...
Me has demostrado que esta vida,
no estaba muerta...
¡Qué ciegos somos los que tenemos
la posibilidad de ver!
Gracias por ser
tú...
La que iluminaste
esta noche cubierta de nubes
y sin luna...
Luna llena y sin nubes
en mi noche serás desde hoy
para mí
pequeña luz
tú...
***
Fotografía: Javier Galleguillos. Vista desde el cerro La Cruz, pasaje Leria, año 2004.
10 de julio de 2007
7 de julio de 2007
23 de junio de 2007
Aproximación a la magia
Te gustaría saber cómo floto
y voy por planetas regando plantas
sagradas plantas vegetales y amarillas
como el sol que se te cae en los párpados
y te adormece demasiado en estos tiempos
donde todo está tan intervenido y pre-cocido
pero a ti te gustaría saber cómo floto
sin ser tóxico puñal de desventura
simplemente te señalo una mañana macetero
un rama preñada una dedicación de meses
paciencia en la mesa
interés por la carga planetaria
amor luz y palabra
palabra poder y sonido
la receta es empezar a flotar antes
sentir el latido mientras duermes
encontrarlo al lado de tus minutos
a cada minuto
subir la cabeza antes de emprender
el camino brujo de los días de trabajo
de los días simples al fin del mundo
y nunca olvidar que la tierra nos da todo
y que en su latido están nuestras sonrisas
nuestras casas revestidas de alegría
nuestra razón de ser en el mundo
y voy por planetas regando plantas
sagradas plantas vegetales y amarillas
como el sol que se te cae en los párpados
y te adormece demasiado en estos tiempos
donde todo está tan intervenido y pre-cocido
pero a ti te gustaría saber cómo floto
sin ser tóxico puñal de desventura
simplemente te señalo una mañana macetero
un rama preñada una dedicación de meses
paciencia en la mesa
interés por la carga planetaria
amor luz y palabra
palabra poder y sonido
la receta es empezar a flotar antes
sentir el latido mientras duermes
encontrarlo al lado de tus minutos
a cada minuto
subir la cabeza antes de emprender
el camino brujo de los días de trabajo
de los días simples al fin del mundo
y nunca olvidar que la tierra nos da todo
y que en su latido están nuestras sonrisas
nuestras casas revestidas de alegría
nuestra razón de ser en el mundo
20 de junio de 2007
El caminante
La escalera está sola. Como apareciendo de la nada, el sol sale después de una noche de lluvia intensa y trae color donde un minuto antes no lo había. Es media tarde ya y los cerros que miran al poniente disfrutan algunos tardíos rayos del astro amarillo. En alguna de las calles y avenidas de esta ciudad puerto, un ciudadano peatón con el paraguas en la mano se asombra por este regalo. El cielo está completamente cubierto. O casi. Ahora entra un pedazo de sol hasta acá y es brutal la belleza que logra el pintor invisible - de siempre - en este momento de barniz pálido.
A lo mejor me equivoco. Quizás nadie en su tránsito hipnótico se da cuenta de este detalle / imagen de ciudad recién bañada. El hombre y la mujer hoy van apurados, pero ya se sabe que no es bueno generalizar. Quizás sí, quizás no, en la incertidumbre hay un poco de infinito. Lo que sí es cierto, es que la gracia de este pedazo de costa son sus cerros y las vistas que desde ahí se obtienen. Eso permite apreciar estos detalles del entorno. Hasta hace unos años nos referíamos a vistas limpias, perfectas, distantes, sin mucha gravedad a veces. Hoy hablamos de vistas interrumpidas, cortadas por bloques rectangulares de habitaciones departamentos, muy parecidos a algunos nichos del cementerio Playa Ancha.
Igual todo tiene solución. Arriba, bien arriba de los cerros, el habitante se ríe de esos insignificantes edificios de oficinistas, secretarias y afuerinos. En sus alturas las distancias viven aún, y la bahía presenta su cara completa de sonrisa oceánica. Bajando la cosa cambia y ya entran a aparecer estos nichos gigantes, donde la gente vive apretada sin meter mucha bulla. A decir del poeta: “ya en el nicho, ahora, en vida”.
Suben las nubes y se amplía la llegada del sol a otros rincones. A una hora de su puesta, él intentará secar la lágrima múltiple de la nube. Estación fría, polar. Sol, estás caliente pero muy lejos para salvarnos del puño antártico. Mejor muéstrame esas casas de cartón allá arriba. Las vistas inmensas. Existe todavía aquel que no tiene agua, sólo barro. Estos fríos que caen le duelen tanto como un martillazo en el dedo. Y nadie ha escuchado a esa voz pues es una voz invisible y muda, como la tierra que muere lentamente.
Muy bien, me preparo para la noche. El fuego me busca y yo enciendo a lo lejos una pipa, y a lo lejos también las nubes se disipan, se agrupan, todo es un proceso acuático y aéreo, y en las arterias de la ciudad puerto los paraguas ya duermen, los cigarrillos vuelven a su trámite popular, la calma llega, se van las nubes, se marcha la tormenta, llega el frío, y más a lo lejos, resucitan las palabras que se comió la lluvia, como tejidas por dedos de hielo - hijos del mar - que declaran en ellas "absorta admiración de paisaje".
Valparaíso, junio de 2007
La tarde del planeta siempre logra someterme.
A lo mejor me equivoco. Quizás nadie en su tránsito hipnótico se da cuenta de este detalle / imagen de ciudad recién bañada. El hombre y la mujer hoy van apurados, pero ya se sabe que no es bueno generalizar. Quizás sí, quizás no, en la incertidumbre hay un poco de infinito. Lo que sí es cierto, es que la gracia de este pedazo de costa son sus cerros y las vistas que desde ahí se obtienen. Eso permite apreciar estos detalles del entorno. Hasta hace unos años nos referíamos a vistas limpias, perfectas, distantes, sin mucha gravedad a veces. Hoy hablamos de vistas interrumpidas, cortadas por bloques rectangulares de habitaciones departamentos, muy parecidos a algunos nichos del cementerio Playa Ancha.
Igual todo tiene solución. Arriba, bien arriba de los cerros, el habitante se ríe de esos insignificantes edificios de oficinistas, secretarias y afuerinos. En sus alturas las distancias viven aún, y la bahía presenta su cara completa de sonrisa oceánica. Bajando la cosa cambia y ya entran a aparecer estos nichos gigantes, donde la gente vive apretada sin meter mucha bulla. A decir del poeta: “ya en el nicho, ahora, en vida”.
Suben las nubes y se amplía la llegada del sol a otros rincones. A una hora de su puesta, él intentará secar la lágrima múltiple de la nube. Estación fría, polar. Sol, estás caliente pero muy lejos para salvarnos del puño antártico. Mejor muéstrame esas casas de cartón allá arriba. Las vistas inmensas. Existe todavía aquel que no tiene agua, sólo barro. Estos fríos que caen le duelen tanto como un martillazo en el dedo. Y nadie ha escuchado a esa voz pues es una voz invisible y muda, como la tierra que muere lentamente.
Muy bien, me preparo para la noche. El fuego me busca y yo enciendo a lo lejos una pipa, y a lo lejos también las nubes se disipan, se agrupan, todo es un proceso acuático y aéreo, y en las arterias de la ciudad puerto los paraguas ya duermen, los cigarrillos vuelven a su trámite popular, la calma llega, se van las nubes, se marcha la tormenta, llega el frío, y más a lo lejos, resucitan las palabras que se comió la lluvia, como tejidas por dedos de hielo - hijos del mar - que declaran en ellas "absorta admiración de paisaje".
Valparaíso, junio de 2007
La tarde del planeta siempre logra someterme.
19 de junio de 2007
¿Fotografía o pintura?
"Hay que saltar del corazón al mundohay que construir un poco de infinito
para el hombre"
(Vicente Huidobro)
Foto: http://vendavaltransparente.blogspot.com/
14 de junio de 2007
Onda polar
perfil de madrugada solemnebahía ancha de rumores
fulgor antártico en el amanecer
y en el aire
el cosmos
la vía láctea
el aroma de las estrellas
escondiéndose y bajando
entre las escaleras
y los pasajes
a media luz
aparece el universo
y se da una vuelta
por Valparaíso
12 de junio de 2007
Ustedes y nosotros*
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual
ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien
ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud
ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función
ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar
ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
*Texto de Mario Benedetti, perteneciente al libro "Poemas de otros", 1973 - 1974.
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual
ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien
ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud
ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función
ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar
ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
*Texto de Mario Benedetti, perteneciente al libro "Poemas de otros", 1973 - 1974.
10 de junio de 2007
31 de mayo de 2007
26 de mayo de 2007
La tierra*
Amarillo, amarillo sigue siendoel perro que detrás del otoño circula
haciendo entre las hojas circunferencias de oro,
ladrando hacia los días desconocidos.
Así veréis lo imprevisto de ciertas situaciones:
junto al explorador de las terribles fronteras
que abren el infinito, he aquí el predilecto,
el animal perdido del otoño.
Qué puede cambiar de tierra a tiempo, de sabor a estribor,
de luz velocidad a circunstancia terrestre?
Quién adivinará la semilla en la sombra
si como cabelleras las mismas arboledas
dejan caer rocío sobre las mismas herraduras,
sobre las cabezas que reúne el amor,
sobre las cenizas de corazones muertos?
Este mismo planeta, la alfombra de mil años,
puede florecer pero no acepta la muerte ni el reposo:
las cíclicas cerraduras de la fertilidad
se abren en cada primavera para las llaves del sol
y resuenan los frutos haciéndose cascada,
sube y baja el fulgor de la tierra a la boca
y el humano agradece la bondad de su reino.
Alabada sea la vieja tierra color de excremento,
sus cavidades, sus ovarios sacrosantos,
las bodegas de la sabiduría que encerraron
cobre, petróleo, imanes, ferreterías, pureza,
el relámpago que parecía bajar desde el infierno
fue atesorado por la antigua madre de las raíces
y cada día salió el pan a saludarnos
sin importarle la sangre y la muerte que vestimos los hombres,
la maldita progenie que hace la luz del mundo.
*Poema de Pablo Neruda perteneciente al libro "2000", del año 1971.
Fotografía: http://vendavaltransparente.blogspot.com
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




