La
mancha trágica de tus cabellos,
encarna un mar fascinante y entenebrecido.
Albea tu frente magnífica, escrita de surcos,
y tus sienes como dos azucenas puras.
Tus cejas y tus pestañas interrogadoras
recogen la esmeralda enferma de tus ojos.
Se destaca en la oscuridad del fondo
tu nariz de águila meditativa.
Tus labios destilan dolor y pasión
y están maduros para el beso.
Piedra con alma, sonríe tu cara de ídolo
dormida en la canasta de rosas de mi pecho.
Winnet De Rokha
25 de diciembre de 2013
24 de diciembre de 2013
El alma nacional
Patria
dispersa: caes
como
una pastillita de veneno en mis horas.
¿Quién
eres tú, poblada de amos,
como
la perra que se rasca junto a los mismos árboles
que
mea? ¿Quién soportó tus símbolos,
tus
gestos de doncella con olor a caoba,
sabiéndote
arrasada por la baba del crápula?
¿A
quién no tienes harto con tu timidez?
¿A
quién aún convences de tributo y vigilia?
¿Cómo
te llamas, si, despedazada,
eres
todo el azar agónico en los charcos?
¿Quién
eres,
sino
este mico armado y numerado,
pastor
de llaves y odios, que me alumbra la cara?
Ya
me bastas, mi bella madre durmiente
que haces heder la noche de las cárceles:
que haces heder la noche de las cárceles:
ahora
me corroen los deberes del acecho
que
hacen del hijo bueno un desertor,
del
pavito coqueto un pobre desvelado,
del pan de Dios un
asaltante hambriento.Roque Dalton
23 de diciembre de 2013
9 de diciembre de 2013
Carlos Gallegos, "Hospital Público"
Las ventanas.
Todas las ventanas tienen caras
y cosas que la gente deja olvidadas.
Había otro mundo en el filo de nuestra ventana.
Otro mundo.
Pero nadie se animó a mirar
por temor a espantarlo.
(...)
Por las noches se podía leer el revés del grito
dos palitos haciendo equilibrio sobre las ventanas.
Alguien corre con la urgencia esa de saber
que llega tarde - en su cabeza -
a la mancha de sangre
al cuerpo que rueda como un idioma roto
a la lengua que de pura oscuridad
se me antoja la noche.
Alguien deja una puerta abierta tras de sí
y regresa todo el tiempo.
Carlos Gallegos,
"Hospital Público"
Todas las ventanas tienen caras
y cosas que la gente deja olvidadas.
Había otro mundo en el filo de nuestra ventana.
Otro mundo.
Pero nadie se animó a mirar
por temor a espantarlo.
(...)
Por las noches se podía leer el revés del grito
dos palitos haciendo equilibrio sobre las ventanas.
Alguien corre con la urgencia esa de saber
que llega tarde - en su cabeza -
a la mancha de sangre
al cuerpo que rueda como un idioma roto
a la lengua que de pura oscuridad
se me antoja la noche.
Alguien deja una puerta abierta tras de sí
y regresa todo el tiempo.
Carlos Gallegos,
"Hospital Público"
30 de noviembre de 2013
El galán imperfecto
Una pareja de recién casados
se detiene delante de una tumba.
Ella viste de blanco riguroso.
Para ver sin ser visto
yo me escondo detrás de una columna.
Mientras la novia triste
desmaleza la tumba de su padre
el galán imperfecto
se dedica a leer una revista.
* Parra, Versos de Salón
se detiene delante de una tumba.
Ella viste de blanco riguroso.
Para ver sin ser visto
yo me escondo detrás de una columna.
Mientras la novia triste
desmaleza la tumba de su padre
el galán imperfecto
se dedica a leer una revista.
* Parra, Versos de Salón
26 de noviembre de 2013
Supermercado Vietnamita
Un ex poeta militante y combatiente que pasa hambre debe recurrir al robo hormiga para sobrevivir, pero grande es su sorpresa cuando se da cuenta que el supermercado de su barrio no es un chino, sino un supermercado vietnamita.
Nacido de la cesantía y la angustia por sobrevivir al sofocante Buenos Aires del siglo 21, esta entrega de Absalón Opazo es una especie de cortoletraje donde la poesía y lo visual se conjugan para generar una inédita estética, en la que el poeta siente que triunfa al poder finalmente comer, en su suburbio bonaerense, gracias a la revolución que flamea en Indochina.
El libro presenta parte de la muestra “The Rebirth of a Nation”, gráfica de propaganda vietnamita desde los años ‘60 hasta fines del siglo 20, actualmente los documentos más valiosos para la reconstrucción histórica de Vietnam.
Editado en Argentina por Ediciones ÁrbolAnimal (Buenos Aires, 2013).
Nacido de la cesantía y la angustia por sobrevivir al sofocante Buenos Aires del siglo 21, esta entrega de Absalón Opazo es una especie de cortoletraje donde la poesía y lo visual se conjugan para generar una inédita estética, en la que el poeta siente que triunfa al poder finalmente comer, en su suburbio bonaerense, gracias a la revolución que flamea en Indochina.
El libro presenta parte de la muestra “The Rebirth of a Nation”, gráfica de propaganda vietnamita desde los años ‘60 hasta fines del siglo 20, actualmente los documentos más valiosos para la reconstrucción histórica de Vietnam.
Editado en Argentina por Ediciones ÁrbolAnimal (Buenos Aires, 2013).
24 de noviembre de 2013
Última Canción
Cuando levanten las piedras
y digan ‘aquí estuvo la ciudad’
yo estaré sentada a la derecha de la planta madre
dominando el caos con la sonrisa de mis ojos
practicando el oficio de partera de océanos y selvas
Cuando levanten las piedras
y encuentren restos de mi vajilla
y encuentren restos de mi vajilla
yo hablaré la lengua de la cicatriz
vocearé el silencio del silencio
ejercitando el cancionero del hijo
girando planetas por su contorno
Cuando levanten las piedras
y digan ‘esto fue una ciudad’
un nuevo viento nacerá
tratando de balbucear mi nombre
Como una raza sin cuerpo
se irá de nuevo mi voz
a buscar la matriz
y seca la garganta de cáñamo
y seca la garganta de cáñamo
y bella la herida en mi rostro
cuando levanten las piedras
volveré a soplar
mi canción de fiesta
23 de noviembre de 2013
21 de noviembre de 2013
Velorio
Tu vaso estaba lleno
Siempre
Después caíste de cabeza en la escalera
Sangraste
Pero te levantamos y seguiste con nosotros
Cantaste
Y tu imagen de machi ensangrentado
nos recorrió a todos como un escalofrío
y dejó electricidad en nuestros vasos
Ahí el hielo azul te salió por las narices
Y bebimos de ti el más sagrado licor
Que alguna vez nos entregaste
Tu hermoso paso a la materia
Tu última canción a la deriva
Con un muerto despertando en tu corazón
Y un gato orinando suavemente
la tierra de tus manos
Terminamos velándote
Borrachos
En la palmera de abajo
Tus ojos se cerraron
Lloramos
Todavía estás ahí
Con el hielo
cubriendo tu nariz
Cartagena
Dónde estás amiga mía
anoche tu neblina llegó
a visitarme
Comimos lo de siempre
reímos
con los chistes de siempre
Caminamos por esa costanera
que nos gusta tanto
por su sabor a siglo
Y la misma gaviota vieja
señaló el sueño de la tarde
la hora de los nuestros
Le di saludos para ti
partió con el anochecer
se fue por el mar
se veía tan bonita
anoche tu neblina llegó
a visitarme
Comimos lo de siempre
reímos
con los chistes de siempre
Caminamos por esa costanera
que nos gusta tanto
por su sabor a siglo
Y la misma gaviota vieja
señaló el sueño de la tarde
la hora de los nuestros
Le di saludos para ti
partió con el anochecer
se fue por el mar
se veía tan bonita
17 de noviembre de 2013
Nocturno de Primavera
Ella no sabía
que tenía un
cielo
encerrado en la
garganta
Lo supo cerrando los ojos
volviéndose muñeca
resolviendo su canción
como el viento que aparece
cuando los árboles
son arrojados a la tierra
Lo supo cerrando los ojos
volviéndose muñeca
resolviendo su canción
como el viento que aparece
cuando los árboles
son arrojados a la tierra
Ella entró y salió del caos
para dominarlo con una sonrisa
El hielo azul
encendió su boca
Un dulce sueño
de mariposas
llegó a poblar su corazón
llegó a poblar su corazón
Con ese último
gesto
saludó a la
espesura
y los árboles
y los árboles
se quedaron
hablando
de su paso por el mundo
de su paso por el mundo
Ahora
sentados en el
jardín
recordamos su
canto de madre
mientras lavaba las verduras
mientras lavaba las verduras
Ella no sabía
que tenía un
cielo
encerrado en la garganta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



