17 de junio de 2008

Anecdótico (recuerdos de la periferia)

Aunque no lo crean, alguna vez salimos en El Mercurio:

Poesía poseyendo

La historia de los pueblos latinoamericanos se reúnen en los versos de Absalón Opazo

Domingo 25 de septiembre de 2005
Sección Cultural El Mercurio de Valparaíso

Por Gabriel Castro.-


"Este libro no tiene aspiraciones /artísticas. /Es un emblema de grito, /herida abierta de par en par /tras una batalla campal", advierte Absalón Opazo Moreno apenas comenzado su libro de poemas "Periferia" (Ediciones La Cáfila, 2005).

En la contratapa el autor declara: "'Periferia' es una aproximación histórica y poética a la fraternidad y la lucha que cientos de miles de latinoamericanos experimentaron alguna vez desde sus pueblos…". El subrayado es mío y permite dar otra prueba de la contradicción discursiva de Opazo, todavía no comenzada la lectura de sus poemas.

Aspiraciones no artísticas declaradas en verso y luego contradicción. Además sépase que Absalón Opazo es periodista, condición que a primera vista también me advierte y predispone al contenido del libro. Me entusiasma como lector.

Al interior tenemos un río de versos abiertos y cerrados por dos fotografías, una de cielo y silueta urbana, que llamaría artística, y la otra documental: una protesta callejera chilena, pero también con resultado estético. Divide el libro en dos, la fotografía mitin, cuya condición se asemeja a la anterior. Las tres fotografías son de Marcelo Conejeros.

Tanto la primera como la segunda parte intercala texto en cursiva con otros de fuente tipográfica normal. Este recurso, en la primera mitad, distingue de forma sutil -quizás débilmente- entre dos voces, ambas colectivas, poblacionales, marginales, de cerro porteño, pesimistas y reclamantes de palabra y acción. Una relacionada con el presente cotidiano de la periferia, que incluye hasta el oficio que construye el libro: poetizar. La otra se hace cargo de comunicar un pasado ancestral, descubridor, fundacional, colonizador, pero siempre asociado a lo marginal, a la historia popular.

Ejemplo de la una voz es "Puedo escribir mil poemas /mientras en la esquina muere Juan /y mi palabra no será coraza /que proteja su pecho desamparado". Ejemplo de la otra: "Tiempo /tanto tiempo ha pasado /desde la llegada del barco /hasta esta costa".

En ambas distingo además una voz personal, una que habla de la historia de un individuo y una familia única. Es al mismo tiempo la historia de muchos.

En la segunda parte del libro, homónima del total, se rompe el estilo formal realizado por el poeta con el recurso tipográfico ya señalado, utilizándolo de otra manera, quizás más arbitraria. Y agrega otros como el uso de la barra oblicua que quiebra algunos versos, recurso poco abundante del cual no alcanzamos a percibir mayor significado. Lo mismo para el caso de unas expresiones entre paréntesis.

El aura contradictoria con el cual se abordan los prolegómenos del libro de Absalón denotan a uno que se inicia con reparos de escritura y lectura, pero con excelente intuición, bastante talento y conciencia de su oficio. Con "Periferia" logra un trabajo poético singular y vinculado a una tradición construida desde hace 50 años con Neruda, luego con Lihn, los poetas NN del ochenta chileno. Opazo asume un sentido profundamente social, sin caer casi nunca en el mero panfleto.

La buena poesía ha poseído a este escritor aunque no lo quiera, o sienta.


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16 de junio de 2008

MENSAJERÍA URBANA

11 de junio de 2008

Dormirás

Caerán las últimas lluvias
el frío no entrará jamás
dormirás sintiendo el fuego
la luz que te espera

No dejarás de dormir

Sentirás que todo es un sueño
eternamente

El fuego las flores
el cerro las lianas
algunas bestias imaginarias
algunos dragones en el océano

La llamada del calor

La mesa humilde de tu madre

La pobreza siempre limpia

Caerán las últimas lluvias
y dormirás en el goteo

Cantarás en el silencio del agua
cuando deja de caer

Y estarás en las tardes
de color fuego
cuando el vino y las guitarras
alimenten la fogata

la chispa del universo que somos


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20 de mayo de 2008

Estado actual de la vida en Chile


Mucha mierda... poco olor

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12 de mayo de 2008

Arauco

La ducha fue rapidita para capear el frío que hace 8 días - desde que se acabó el gas - se levantaba junto con él. Miró a la Moni: casi una estatua en su sueño bosque, en su no despertar y sí soñar, soñar con que nos iría bien, la huelga está firme, es justo lo que se pide.

Mientras se vestía, Alvaro aún parecía oír al Julián diciendo - bajito - cuidado, es jodido hueviar a los patrones, ya hay hartos pacos dando vuelta, y casi de inmediato, al Alex diciéndole - fuerte - que no fuera maricón, que tenía que confiar en el sindicato, y qué tanto con los pacos a ver, qué tanto. Qué?

Levemente se movió la Moni. Como que se acomodó. Silencio. No hay desayuno esta vez. En la lejanía de la mañana un perro ladraba furioso. El sonido móvil del bosque era espeso y el cielo no decidía nada. Alvaro salió de casa pensando en sus compañeros, tan convencidos que estaban. Igual era justo lo que pedían. Con 60 mil no alcanza. Y qué buenos habían sido los cabros de las máquinas al negar eso de subirles a ellos más que al resto. A todos nos suben lo mismo! Se acordó del Rodrigo, ese que recién empezaba en la conducción de las grúas. Y del Marcelo, el José, el Ronald. Del viejo. Y el oso chico que siempre perdía su nombre.

Iba optimista el Alvaro. Algunos rayos de sol prendieron fuego a su mente y a pesar del frío, el hambre - que no era tan terrible tampoco - y de los miedos del Julián, sintió buenas vibras.

Y se fue silbando por el bosque, casi como en un poema, sin pensar en la selva.



Por Absalón Opazo Moreno. A la memoria de Rodrigo Cisternas, obrero forestal asesinado por carabineros la noche del jueves 3 de mayo de 2007, mientras participaba en una huelga indefinida por mejoras salariales, que unía tanto a trabajadores permanentes como sub-contratados de la empresa Bosques de Arauco. Publicado en revista Cavila de Valparaíso.

3 de mayo de 2008

Yaltekü Chiwai

La nube no cesa
su vagancia por el globo
el agua que somos
rodea el pedazo de cielo
que es nuestra carne

Animales festivos
cercanos hijos del sol
marcados por el signo
del globo de agua
saliendo por los ojos

Tratado de paz
con los árboles
vamos respirando
mientras buscamos
la solemnidad de la sombra

Ágiles vegetales
hijos de la siembra
humanos que no cesan
nubes que riegan
cada cierto tiempo



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1 de mayo de 2008

Buscando la luz / lejos de la cruz

Qué se desea
a esta hora de la vida

Una hoja de otoño
una práctica vieja
una costumbre antigua

Amistades se apagan
miradas se encienden

Una sirena
confirma su existencia
y baja en el río como prole
con las semillas del agua
saliendo de sus ojos
casi una aparición no bíblica
un rito perdido en el tiempo

Se desea un comienzo
y muchos fines

Y la tierra como ojo gigante




3 de abril de 2008

La danza confusa es el ritual de la manada


sácate las espinas de los pies
y ven a bailar con nosotros


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29 de marzo de 2008

Sueño lejano

Muéstrame las estrellas
que has logrado reunir
tocando tu flauta hueso

Muéstrame los soles
y los cometas que cayeron
por los aires de tus dedos

Hermano indio
muéstrame de nuevo
el mar abierto de una vez

Las flores gigantes los cactus
que te hacen sentir tanto
el aliento de tu dios andino

Muéstrame todo hermano
para seguir creyendo en el
hombre y fluir como el río


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27 de marzo de 2008

Arboles de Chile


Yacen en los suelos de los siglos
los cuerpos inertes de los árboles de Chile

Y qué pasó con los cuerpos
que vivían en los árboles

Abandonaron el árbol antes que cayera
o murieron en su copa ancha

Dónde está la gente de la tierra
que paría el bosque año tras año

(Después de mucho tiempo en mis ojos
afloran lágrimas

salmuera marina poética
afloran lágrimas ante la nada)

Qué desolación
en los cuerpos inertes de los árboles de Chile



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8 de marzo de 2008

Sigue lo mismo*

Es tarde y es temprano a cada hora:
a cada resplandor, a cada sombra
nos amanece cada atardecer:
el tiempo inmóvil
enmascara
su rostro inevitable
y muda sin cambiar su vestidura:
noche o delgada aurora,
largo silencio de los ventisqueros,
manzana arrebolada del estío:
todo es tan pasajero como el viento:
el tiempo aguarda, inmóvil,
sin color ni calor, sin sol ni estrella:
y es este absolutismo el que nos reina:

adiós! adiós! Y no se altera nada.

Pero tal vez

Sí, no se altera nada pero tal vez se altera
algo, una brizna, el aire, la vida, o en fin, todo,
y cuando ya cambió todo ha cambiado,
se ha ido uno también, con nombre y huesos.

Bien, bien, un día más: qué grande es esto:
como saltar en un nuevo vacío
o en otros unos más, en otro
reino de pasajeros: el asunto
nunca termina cuando ha terminado
y cuando comenzó no estás presente.

Y por qué tanta flor, tanto linaje
vegetal extendido, levantando
pistilos, polen, luz, insectos, luna
y nuestros pies y nuestras bocas llenas
de palabras, de polvo
perecedero,

aquí embarcados, aquí desarrollados
a plena deliciosa luz de cielo?

Y por qué? Para qué? Pero por qué?



*Texto de Pablo Neruda, perteneciente al libro "Geografía Infructuosa", de 1972.

2 de marzo de 2008

Los días van tan pronto

Me sigo convirtiendo en un pez más con mis espinas
y sigo perforando un hoyo más en las esquinas
una semana más en lo profundo de este mar
que ya no tengo sangre donde poder respirar

Espero ya que el tiempo se apiade de mí
aún recuerdo el día en que todo lo aprendí
los días van tan pronto... no puedo descansar
y todo se reduce a esta eterna soledad

Voy hacia mi origen
nadie me espera allá
una semana más
y no hay nada ni nadie
sino tu mismo en esto

Uno sigue aquí y no sabe que ya no está
dan ganas de reír y a veces llorar
de haber entrado en este juego de imágenes que se van
y haces como que no lo ves
y haces como que no lo escuchas
y haces como que no lo crees
y haces como que no lo escuchas

Estemos preparados
quedémonos desnudos
pero quememos no pudramos lo que fuimos
ardamos respiremos sin miedo a lo absurdo
despertemos a la gran realidad
de estar naciendo ahora y en la última hora

Amen



*Adaptación para canción de un texto de Gonzalo Rojas, realizada por la cantante soul chilena Moyenei Valdés.