27 de julio de 2006

Ruge la ciudad... una vez más


Ruge la ciudad.
El fuego se esconde
se multiplica / espera
crece en la periferia
levanta la señal
arde en su impaciencia
mientras la ciudad ruge
desvaría / se diseca
en la plenitud de una medianoche
perdida en marzo.

Nacen camaradas en la clandestinidad.
Se encuentran compañeros en la huida
y en el ataque
hermanos
de sentimiento aborigen / terrícola
respetando el azul
y la tierra que se abre.

Un pájaro escapa
y el gas ataca.
Hombres responden
y mujeres combaten.
Hermanos y hermanas respiran
se tocan se besan
y el humo de babilonia
no puede con ellos.

Ni con su amarga rebeldía
ni con sus botellas encendidas.

Ellos son de la periferia.

Han nacido, para siempre.