18 de agosto de 2016

Entrañas


El agrietado corazón
sigue apuntando hacia la tierra

arriba

las afiebradas postales del cielo
-ausente de pájaros-
recuerdan los salmos
que de nada nos sirvieron

12 de agosto de 2016

Humus


La tierra
me sale por la boca:
cada palabra es una roca
cada poema una montaña
y cada libro un pueblo

Mi muerte
algo imposible

9 de agosto de 2016

Pensando en Teillier


Universo agrícola y poemario
peones volviendo del húmedo octubre
siete de la tarde    después de un temporal
sin viento
sólo lluvia
mucha lluvia
el agua reina esparcida en los techos
en las norias y las acequias

Algunas ramas duermen en el suelo

Las aves ya no tienen miedo

Un desconocido podría silbar en el bosque

Y no duerme su estatura no estatua
no estática no biblia
y con el beso inicial de la luna
que llega corriendo a los brazos del poeta
queda dando vueltas el estado salvaje
del campo chileno
ese de silencios y parras crecidas
entre las iglesias del hombre

Qué saben las iglesias del hombre

Qué saben los hombres
de caminos

Qué saben los caminos
de guitarras

(Estación fría
la cara se enciende
con un cigarrillo)

Se puede ver su sombra
todavía por ahí la sombra
la sombra la sombra
bebiendo tranquilamente
como si nada hubiera pasado

O es la mañana su sonrisa

Qué sabemos nosotros de sonrisas

2 de agosto de 2016

Cementerio Playa Ancha


La prosperidad del capital
es en realidad la sangre
morada de mi abuelo

Los rieles el comercio y el
anillo son en realidad la
espalda torcida de mi padre

Las voces antiguas
soplan el viento

así nace la historia
condensada y fría

20 de julio de 2016

Nocturno # 47


Elegí la poesía porque en ella
está el rastro de mis huesos


///

15 de julio de 2016

Enseñanza


Cada una de estas palabras
es una gota
que llegó a tierra
y germinó en tu ojo

///

13 de julio de 2016

Declaración # 7


Mis puños son para trabajar
no para golpear a otro
en la cabeza

Mis dedos amarran libros
y palabras

Mi corazón
semeja una estupenda fábrica
bajo control obrero

No busques en mí
el lenguaje del carcelero

Encuéntrame
en el amor por los libros

En el salado aroma
de su resistencia

20 de junio de 2016

Se llama poesía todo aquello que cierra la puerta a los imbéciles

Por Aldo Pellegrini
Publicado en Poesía = Poesía Nº 9 Agosto de 1961, Buenos Aires

La poesía tiene una puerta herméticamente cerrada para los imbéciles, abierta de par en par para los inocentes. No es una puerta cerrada con llave o con cerrojo, pero su estructura es tal que, por más esfuerzos que hagan los imbéciles, no pueden abrirla, mientras cede a la sola presencia de los inocentes. Nada hay más opuesto a la imbecilidad que la inocencia. La característica del imbécil es su aspiración sistemática de cierto orden de poder. El inocente, en cambio, se niega a ejercer el poder porque los tiene todos.

Por supuesto, es el pueblo el poseedor potencial de la suprema actitud poética: la inocencia. Y en el pueblo, aquellos que sienten la coerción del poder como un dolor. El inocente, conscientemente o no, se mueve en un mundo de valores (el amor, en primer término), el imbécil se mueve en un mundo en el cual el único valor está dado por el ejercicio del poder.

Los imbéciles buscan el poder en cualquier forma de autoridad: el dinero en primer término, y toda la estructura del Estado, desde el poder de los gobernantes hasta el microscópico, pero corrosivo y siniestro poder de los burócratas, desde el poder de la iglesia hasta el poder del periodismo, desde el poder de los banqueros hasta el poder que dan las leyes. Toda esa suma de poder está organizada contra la poesía.

Como la poesía significa libertad, significa afirmación del hombre auténtico, del hombre que intenta realizarse, indudablemente tiene cierto prestigio ante los imbéciles. En ese mundo falsificado y artificial que ellos construyen, los imbéciles necesitan artículos de lujo: cortinados, bibelots, joyería, y algo así como la poesía. En esa poesía que ellos usan, la palabra y la imagen se convierten en elementos decorativos, y de ese modo se destruye su poder de incandescencia. Así se crea la llamada "poesía oficial", poesía de lentejuelas, poesía que suena a hueco.

La poesía no es más que esa violenta necesidad de afirmar su ser que impulsa al hombre. Se opone a la voluntad de no ser que guía a las multitudes domesticadas, y se opone a la voluntad de ser en los otros que se manifiesta en quienes ejercen el poder.

Los imbéciles viven en un mundo artificial y falso: basados en el poder que se puede ejercer sobre otros, niegan la rotunda realidad de lo humano, a la que sustituyen por esquemas huecos. El mundo del poder es un mundo vacío de sentido, fuera de la realidad. El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse sino un modo de participar en la realidad misma. Recurre a la palabra, pero busca en ella su valor originario, la magia del momento de la creación del verbo, momento en que no era un signo, sino parte de la realidad misma. El poeta mediante el verbo no expresa la realidad sino participa de ella misma.

La puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo: se defiende por su calidad de incandescencia. Sólo los inocentes, que tiene el hábito del fuego purificador, que tienen dedos ardientes, pueden abrir esa puerta y por ella penetran en la realidad.

La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.

9 de junio de 2016

Nocturno #36


El frío rebota en las ventanas
mientras el silencio
recorta nuestras sombras
con la sórdida belleza
del olvido

25 de mayo de 2016

Arcilla


Una casa subyace
en el jardín que mi hija
levanta con sus manos
en la lejanía del cerro.
Un ojo de vidrio
es el planeta
que en ella habita.
Un brillo creciente
en el ocaso del mundo.

9 de mayo de 2016

Estado del arte (fragmento)


Suceden lunas en otras estatuas.
Calcio, sombras que nadie verá,
un viento que suena pero no,
no hay nadie para oírlo entonces
no existe; una amalgama de fuego
y una ventana celeste que como
un gran ojo azul nos observa
en silencio; nada existe ni nosotros
cuando suceden lunas y el calcio
llueve sobre la atmósfera formando
huesos, cavidades, párpados, pies,
dedos suaves, blancos, como los tuyos;
tu gesto recuerda el gesto de la materia,
ardiendo; basta mirar tus ojos, imaginarte,
en la seca longitud de un desierto, pastora,
para pensar irremediablemente en el cosmos,
dramático y mortal para nosotros,
hormigas luminosas del lenguaje.

11 de abril de 2016

Delirio #19


Dónde el calor de esa casa   Dónde tus manos esperando las mías   Dónde la sencilla madera de nuestros pies   Dónde los poemas que nos hacían delirar y comprender la fatal estatura de los huesos bajo tierra   La agria lengua muerta de la justicia social   Un país organizado por lobos   Una ciudad parálisis   Con calles manchadas de sangre   Sangre que fue nuestra   Alguna vez   En las subliminales estaciones que el pasado fue destruyendo para darnos vida    

Dónde esa escalera que me hacía escapar  Dónde los amigos amados  Dónde los papeles tatuados con heridas de todas las épocas    Y el reposo de las palomas sobre el techo   Dónde ese viejo verano que descubrimos heridos y enojados     Dónde el calor de esa      nuestra casa     

         
                     nuestra época


(...)