3 de mayo de 2015

Lepunao


Le arde
un ojo
bien adentro
de la herida

el árbol
lagrimea con él

de soslayo
unas sombras
recolectoras
se señalan
bajando
del monte

el fuego crepita
con el mismo sonido
de hace tres siglos

un mismo gesto
es la poesía
que subyace
en esta escena

Lepunao espera
el ataque final

la resistencia de la tierra
ha terminado

el hablar animal
es sólo un recuerdo

la tierra de su alma
es un muelle desierto
emprendiendo
un último viaje

(la sangre verde copando
sus venas valdrá oro
en las medallas oficiales
del ejército de Chile)

no bastó
con la tropa de árboles

el gran lente del sol
fue silente testigo
de esa otra demencia
que habita en todos
nosotros

ahora
el idioma de los siglos
hablará por él

ahora la lluvia
y el silencio
y todos los pájaros
cargando un mensaje:

un lejano idioma
encabritado
despertando
en el futuro