5 de mayo de 2014

Dora Esperanza Chas


Ella no sabía
que tenía un cielo
encerrado en la garganta

Lo supo cerrando los ojos
volviéndose muñeca
resolviendo su canción
como el viento que aparece
cuando los árboles
son arrojados a la tierra

Ella entró y salió del caos
para dominarlo con una sonrisa

El hielo azul encendió su boca

Un dulce sueño de mariposas
llegó a poblar su corazón

Con ese último gesto
saludó a la espesura
y los árboles
se quedaron hablando
de su paso por el mundo

Ahora
sentados en el jardín
recordamos su canto de madre
mientras lavaba las verduras

Ella no sabía
que tenía un cielo
encerrado en la garganta


Publicado en la antología La Plata Spoon River (2014).