31 de diciembre de 2013

Pude haberme extinguido

Pude haberme extinguido
pero vivo miro
la calle vacía
de la esperanza.
En la avenida Esperanza
no hay tráfico
sólo dos hombres
que se besan llorando.

Ni pájaros vuelan.


De "Periferia" (2005)

30 de diciembre de 2013

Gracias por el sentido

Gracias por el sentido
por el ardor y el respiro
gracias por la noche
y su carga de luceros.
Sólo soy una ventana
que se presenta sin cortinas.
Al viento y a la calma
me presento sin voz.
Y digo gracias en mi silencio
en el sonido de mis pasos.
En el recorrido pequeño
de mis pies olvidados.
Gracias por el arte
de pintar vocabularios
a la sombra de la incógnita
a la luz del mundo.

Gracias por todo.

Por todo.

De "Periferia" (2005)

27 de diciembre de 2013

Invernadero

Aunque la sangre no me duela
Aunque tus ojos no me duelan
cuando lanzan sus puños de aire
hacia mi cara

Aunque mañana lejos
tome un hacha y decapite
la leña pensando en la ciudad
y tú me mires por la ventana
suavemente
con olor a pan quemado

Aunque siempre pase el tren
y nunca lo tomemos
y las flores salgan tristes y amarillas
de su escondite balsámico
yo amaré tu ola tibia
superando la noche fría
azul y polar como un hielo en la boca
como un hueso en la piel

Inédito

26 de diciembre de 2013

Identidad

Entonces los pibes
escribieron
el nombre de Brian
en una de las paredes del barrio.
Lo escribieron y le dibujaron una aureola arriba.

Para la policía, Brian era un chorro.
Para los pibes, Brian es, ahora, un ángel.
Para su mamá, Brian era absolutamente todo
y ahora, todo es
absolutamente
nada.

Para mí, Brian
es un nombre
escrito
en aerosol sobre una pared del barrio.

Con una aureola
dibujada
arriba.


Luis Lhooner, El piso tembloroso del ring-side

25 de diciembre de 2013

Cabeza de macho

La mancha trágica de tus cabellos,
encarna un mar fascinante y entenebrecido.

Albea tu frente magnífica, escrita de surcos,
y tus sienes como dos azucenas puras.

Tus cejas y tus pestañas interrogadoras
recogen la esmeralda enferma de tus ojos.

Se destaca en la oscuridad del fondo
tu nariz de águila meditativa.

Tus labios destilan dolor y pasión
y están maduros para el beso.

Piedra con alma, sonríe tu cara de ídolo
dormida en la canasta de rosas de mi pecho.


Winnet De Rokha

24 de diciembre de 2013

El alma nacional

Patria dispersa: caes
como una pastillita de veneno en mis horas.
¿Quién eres tú, poblada de amos,
como la perra que se rasca junto a los mismos árboles
que mea? ¿Quién soportó tus símbolos,
tus gestos de doncella con olor a caoba,
sabiéndote arrasada por la baba del crápula?
¿A quién no tienes harto con tu timidez?
¿A quién aún convences de tributo y vigilia?
¿Cómo te llamas, si, despedazada,
eres todo el azar agónico en los charcos?
¿Quién eres,
sino este mico armado y numerado,
pastor de llaves y odios, que me alumbra la cara?
Ya me bastas, mi bella madre durmiente
que haces heder la noche de las cárceles:
ahora me corroen los deberes del acecho
que hacen del hijo bueno un desertor,
del pavito coqueto un pobre desvelado,
del pan de Dios un asaltante hambriento.


Roque Dalton

23 de diciembre de 2013

9 de diciembre de 2013

El Renacer


Carlos Gallegos, "Hospital Público"

Las ventanas.
Todas las ventanas tienen caras
y cosas que la gente deja olvidadas.
Había otro mundo en el filo de nuestra ventana.
Otro mundo.
Pero nadie se animó a mirar
por temor a espantarlo.

(...)

Por las noches se podía leer el revés del grito
dos palitos haciendo equilibrio sobre las ventanas.
Alguien corre con la urgencia esa de saber
que llega tarde - en su cabeza -
a la mancha de sangre
al cuerpo que rueda como un idioma roto
a la lengua que de pura oscuridad
se me antoja la noche.
Alguien deja una puerta abierta tras de sí
y regresa todo el tiempo.


Carlos Gallegos,
"Hospital Público"

30 de noviembre de 2013

El galán imperfecto

Una pareja de recién casados
se detiene delante de una tumba.
Ella viste de blanco riguroso.

Para ver sin ser visto
yo me escondo detrás de una columna.

Mientras la novia triste
desmaleza la tumba de su padre
el galán imperfecto
se dedica a leer una revista.



* Parra, Versos de Salón

26 de noviembre de 2013

Supermercado Vietnamita

Un ex poeta militante y combatiente que pasa hambre debe recurrir al robo hormiga para sobrevivir, pero grande es su sorpresa cuando se da cuenta que el supermercado de su barrio no es un chino, sino un supermercado vietnamita.

Nacido de la cesantía y la angustia por sobrevivir al sofocante Buenos Aires del siglo 21, esta entrega de Absalón Opazo es una especie de cortoletraje donde la poesía y lo visual se conjugan para generar una inédita estética, en la que el poeta siente que triunfa al poder finalmente comer, en su suburbio bonaerense, gracias a la revolución que flamea en Indochina.

El libro presenta parte de la muestra “The Rebirth of a Nation”, gráfica de propaganda vietnamita desde los años ‘60 hasta fines del siglo 20, actualmente los documentos más valiosos para la reconstrucción histórica de Vietnam.

Editado en Argentina por Ediciones ÁrbolAnimal (Buenos Aires, 2013).

24 de noviembre de 2013

Última Canción

Cuando levanten las piedras
y digan ‘aquí estuvo la ciudad’
yo estaré sentada a la derecha de la planta madre
dominando el caos con la sonrisa de mis ojos
practicando el oficio de partera de océanos y selvas

Cuando levanten las piedras
y encuentren restos de mi vajilla
yo hablaré la lengua de la cicatriz
vocearé el silencio del silencio
ejercitando el cancionero del hijo
girando planetas por su contorno

Cuando levanten las piedras
y digan ‘esto fue una ciudad’
un nuevo viento nacerá
tratando de balbucear mi nombre

Como una raza sin cuerpo
se irá de nuevo mi voz
a buscar la matriz
y seca la garganta de cáñamo
y bella la herida en mi rostro
cuando levanten las piedras
volveré a soplar
mi canción de fiesta

23 de noviembre de 2013

21 de noviembre de 2013

Velorio

Tu vaso estaba lleno
Siempre
Después caíste de cabeza en la escalera
Sangraste
Pero te levantamos y seguiste con nosotros
Cantaste
Y tu imagen de machi ensangrentado
nos recorrió a todos como un escalofrío
y dejó electricidad en nuestros vasos

Ahí el hielo azul te salió por las narices
Y bebimos de ti el más sagrado licor
Que alguna vez nos entregaste

Tu hermoso paso a la materia
Tu última canción a la deriva
Con un muerto despertando en tu corazón
Y un gato orinando suavemente
la tierra de tus manos

Terminamos velándote
Borrachos
En la palmera de abajo
Tus ojos se cerraron
Lloramos

Todavía estás ahí
Con el hielo cubriendo tu nariz

Cartagena

Dónde estás amiga mía
anoche tu neblina llegó
a visitarme

Comimos lo de siempre
reímos
con los chistes de siempre

Caminamos por esa costanera
que nos gusta tanto
por su sabor a siglo

Y la misma gaviota vieja
señaló el sueño de la tarde
la hora de los nuestros

Le di saludos para ti
partió con el anochecer
se fue por el mar

se veía tan bonita

17 de noviembre de 2013

Nocturno de Primavera

Ella no sabía
que tenía un cielo
encerrado en la garganta

Lo supo cerrando los ojos
volviéndose muñeca
resolviendo su canción
como el viento que aparece
cuando los árboles
son arrojados a la tierra

Ella entró y salió del caos
para dominarlo con una sonrisa

El hielo azul encendió su boca

Un dulce sueño de mariposas
llegó a poblar su corazón

Con ese último gesto
saludó a la espesura
y los árboles
se quedaron hablando
de su paso por el mundo

Ahora
sentados en el jardín
recordamos su canto de madre
mientras lavaba las verduras

Ella no sabía
que tenía un cielo
encerrado en la garganta

25 de octubre de 2013

Por Vallejo

Ya todo estaba escrito cuando Vallejo dijo: -Todavía.
Y le arrancó esta pluma al viejo cóndor
del énfasis. El tiempo es todavía,
la rosa es todavía y aunque pase el verano, y las estrellas
de todos los veranos, el hombre es todavía.

Nada pasó. Pero alguien que se llamaba César en peruano
y en piedra más que piedra, dio en la cumbre
del oxígeno hermoso. Las raíces
lo siguieron sangrientas cada día más lúcido. Lo fueron
secando, y ni París pudo salvarle el hueso ni el martirio.

Ninguno fue tan hondo por las médulas vivas del origen
ni nos habló en la música que decimos América
porque éste únicamente sacó el ser de la piedra más oscura
cuando nos vio la suerte debajo de las olas
en el vacío de la mano.

Cada cual su Vallejo doloroso y gozoso.
No en París
donde lloré por su alma, no en la nube violenta
que me dio a diez mil metros la certeza terrestre de su rostro
sobre la nieve libre, sino en esto
de respirar la espina mortal, estoy seguro
del que baja y me dice: -Todavía.



Gonzalo Rojas
Extraído de "Contra la muerte"

7 de octubre de 2013

Levedad

sucedió al amanecer
un niño se vestía solo cuando
sus ojos soñaron un acuario azul
un sonido de aurora litoral y quieta
ropa planchada y zapatos cerrados
leche tranquila en su cara rosada y
redondita

había un amargo aroma
en esa habitación dormida
había un sombrío libertinaje
en esas botellas vacías

el niño se vestía solo
y en silencio los miraba
como la neblina a las hojas
sus padres / dos estatuas de sal
cada uno con sus grietas
cada uno con sus labios
el ojo cerrado como una luna ahorcada

después sobre la mar dormida el niño pensaba
qué cansancio la mar
qué cansancio la vida


*Publicado en la antología de poetas y narradores latinoamericanos "Voces de la Memoria", editada con ocasión de los 100 años del Partido Comunista de Chile (Editorial Cuarto Propio). Compiladores Isabel Gómez y Ángel Pizarro.

24 de septiembre de 2013

Cordón San Joaquín (fragmento)

Finalmente la primavera
sacó a relucir nuestros huesos
y volví a ver a mis hijos,
corriendo libertarios tras un volantín,
saboreando la libertad sin tenerla.

Escuché de nuevo la rotación de mi canilla de acero
en la fábrica Sumar, reconocí los dedos de mi madre
limpiándome las lágrimas, era niño, era árbol, era nadie,
y en la mitad de mi sueño el corazón de la ciudad
era una gigantesca fábrica repartiendo poesía en el viento,
poesía como martillos y clavos, como llaves, como tuercas,
como repuestos de la gran maquinaria popular
que todavía resuena en alguna parte
de nuestra conciencia industrial,
llevando leche y carne a la boca de los niños
que siguen persiguiendo el precioso volantín
de la liberación colonial.

Sí, fui acribillado, pero gracias a la primavera
germiné, me establecí como un árbol
al costado del camino, conversé con el viento
y besé sus labios muertos, besé hojas y palabras
que me fueron inventando como se inventan
todos los héroes en la memoria colectiva.


Dedicado a los trabajadores de las fábricas


Sumar
Indumet
Indugas
Yarur
Lanera Austral
Cobre Cerrillos
Mademsa

20 de septiembre de 2013

4 AM

En ese momento mis manos
salieron de mis brazos
mi garganta subió hasta el techo
y mis ojos giraron de forma extraña

descubrí entonces que tenía un
pedazo de cielo escondido en el
pecho y que mi color era el azul

me sentí como una planta madre
germinando en el centro del universo

17 de septiembre de 2013

Poesía

Espacios de un bosque
empiezan a abrirse.
Hay una luz de luna
que no reconozco.
Siento una danza
de piernas ramajes 
como sonido de viento;
un espíritu 
que sopla siempre
en sueños
abrazado a todo lo azul
de la estructura.

12 de septiembre de 2013

11 de septiembre de 2013

Yo estaba

Yo estaba en la playa Portales. Vi a la marinería aparecer desde las sombras, como espectros de la conquista. Blancos, armados, con odio.
Yo estaba en Sumar. Dormí en paz. Me soñé en la fábrica, con mi canilla metálica en las manos escuchando a mis compañeros cantarse entre sí. 
Yo estaba en Indumet, jugaba dominó cuando mi padre llegó repentinamente en un soplo. Me levanté, salí, encendí un cigarrillo, pensé en él. 
Yo estaba en Placeres, en la quebrada, cansado, sediento, sin nadie. Ninguna hoja se movía. 
Yo estaba en Cauquenes, vigilando el predio, con un mate en la mano, convencido, convencido de la justa entrega de mi corazón campesino. 

Yo estaba. Yo estaba.

2 de septiembre de 2013

Ya te busco

Ya te busco, ya te encuentro
pero las lunas del universo
no bastan para explicar tu voz;
te vas, regresas, te vuelves a ir
y tus manos siempre quedan
marcadas en la arena mojada
de mis ojos; no sé por qué,
por qué tienes que irte;
vas y vienes y te encuentro
como una semillita tierna,
brotando como la música
de un amanecer en La Plata;
pero ya te fuiste de nuevo
y sólo quedo yo, yo y mi vaso,
solo yo y la pesada ausencia tuya,
desmesurada, fría,
imperturbable como este papel.

1 de septiembre de 2013

Apunte

¿Poesía de barricada...? ¿Arte de combate y de guerra social contra el capitalismo fascista-imperialista? ¿La belleza politizada y civil que emerge del proletariado? Sí. Precisamente, un estilo de asamblea, de fábrica, de oratoria, de concentración pública y de intervención obrera del poeta, sublimándose en rigores de construcción terribles. No rimando la noticia periodística, sino rugiendo como obrero por la explotación clasista del artista. Porque el gran poeta de hoy, explotado, azotado entre explotados y entre azotados sociales y explotadores de trabajadores, o es la voz de la clase obrera y del pueblo, o no existe.

Pablo De Rokha, "La Épica Social Americana"

30 de agosto de 2013

La Rosa Prisionera x Ediciones Periféricas




Edición realizada en el Taller Cerro Placeres
Junio de 2013


24 de agosto de 2013

Panguipulli

Comimos el último animal
y quemamos la casa.
El frío se batía en retirada.
En el monte agrupaban nubes,
justo en la zona donde enterramos
al viejo. Estuvimos todos.
Bebimos licor de uva, vino,
y sembramos sus semillas
en el viento. Nos cansamos
de ser cursis y nos retiramos,
concientes de la lástima.

18 de agosto de 2013

3 de agosto de 2013

Nocturno

Suaves retornos,
adorados y sobrios frutos
brotando de la tierra, donde antes cayó
una lágrima;

la complicidad de la luz
es total: ella desaparece
y nos convencemos que la mejor lámpara
es la que sirve para agrupar sombras.

Ahora
los materiales de la noche
se movilizan para construir
otro pedazo de infinito, otra baraja
de amor para el transeúnte,
nosotros mismos, en otra parte.

Y a mí me habla el antiguo sentido
    de las herramientas,
acumulándose en el taller;
    el suave retorno
de las manos de mi abuelo,
el lento trote de las nubes
por el piso del cielo.

1 de agosto de 2013

Fosa común

La primera vez que escuché del sacerdote Miguel Woodward fue de boca de mi abuelo, que recordaba una conversación sostenida con el cura en el cerro Placeres. “Conversamos en la calle Hamburgo de la Villa Berlín. Discutimos de política un rato pero su posición me pareció infantil, en el sentido de ser muy inocente y poco realista con los peligros de ese momento. Llegó a perturbarme”.

Claro, la sapiencia indicaba que la mentada lucha de clases debía desatarse en algún momento y la ganaría el más preparado. De ahí la inocencia: el pueblo no tenía armas. “Estaba demasiado optimista, confiado en las masas como en la mano de dios”, recuerdo que dijo mi abuelo antes de beber un sorbo de vino. Casi de reojo, mi tía profesora fue al estante y me pasó un libro: “Sangre sobre la Esmeralda. La vida de Miguel Woodward”, escrito por el benedictino inglés Edward Crouzer. Nunca lo había visto. Esa noche lo hojeé por primera vez, mientras bebíamos y hablábamos de los vecinos afectados por el Golpe. Me lo terminé llevando para la casa.

Ahora estoy frente al memorial de Woodward en el Cementerio de Playa Ancha. Su cuerpo nunca fue encontrado. Se presume que está en una de las fosas comunes que hay bajo tierra. Según la justicia, su asesinato ocurrido en el buque escuela Esmeralda no tuvo culpables ni pruebas. Quedó entonces el memorial como testimonio: “Aquí en una fosa común, yacen cuerpos abrazados. Otros cuerpos, solos, yacen en tierras cercanas y en el mar. Un nombre les representa: Miguel Woodward Yriberry, 1932-1973″.

La vida del cura de Placeres fue apasionante y hasta hoy los vecinos lo recuerdan por su mirada diferente del cristianismo. Nació en Valparaíso, fue ingeniero en Inglaterra y se hizo sacerdote en Chile, donde se quedó trabajando con los pobres. Crítico de la inmovilidad de la Iglesia ante la cuestión social, rompió con el obispado y según Edward Crouzer, al momento del Golpe preparaba su matrimonio.

Delatado por un comerciante del cerro, fue capturado el 16 de septiembre en su casa de la población Progreso. Estaba en lista negra por dirigir una JAP, recorrer los campamentos arengando gente y dar capacitación universitaria a jóvenes obreros en la U. Católica. Hasta el final pensó que los trabajadores darían vuelta el golpe y que Chile se volvería socialista gracias a la educación recibida por el pueblo con apoyo de los militares. Pero ellos prefirieron golpearlo hasta matarlo, arrojando su hermosa militancia inocente al fondo de una fosa común.

9 de julio de 2013

Poema de Rosamel del Valle, "La noche en las hojas"

Tienes la espalda crecida de anillos.
Qué negras lámparas hacen volar golondrinas durante tu trabajo.
Mientras colocas tu cansado pensamiento sobre la mesa,

mientras haces caer algunas nubes de tu boca,
mientras las puertas cansadas de girar dan paso a los delirios,
mientras deshojas las inscripciones de las piedras,
qué largo humo viene de tus ojos donde todo está en movimiento,
donde los hombres y las mujeres sueñan y los animales devoran corolas,
donde hay una estrella sobre tu mano.
Alguien se ahoga cerca de tu pecho y pide socorro.
Algo que debe ser la imagen de lo que soy cuando no duermo.
Cada vez que te mueves el alba
muestra sus dos pequeños pies entre tus dientes.


...

2 de julio de 2013

Mujer Ciudad

Cómo poder olvidarte
si en la ciudad respiras
y en el viento sueñas.
Cómo olvidar tu mirada
si tus pupilas residen en los muros
que se elevan por mis hombros
hasta las alturas.
Cómo borrarte de mi vida
si cada calle, cada escalera,
es tu huella poderosa
incrustada en la geografía.
Valparaíso es tu dominio:
eres en él como la niebla
o el sol de enero:
inundas los pedazos
con la sencillez de tu caminar.
¿Cómo olvidarte entonces,
mujer, delirio y desorden?
La ciudad
es el caparazón del amor
que se niega al olvido.
No hay humedad poderosa
que la pudra
ni viento violento
que la derrote.
Es Valparaíso
la prueba terrenal de tu paso
por mi vida prosaica,
y su extinción es la tuya:
su imposible muerte
es el destino de tu piel.

30 de junio de 2013

1973-2013

las tormentas de viento
formaron remolinos de
hojas secas entregando
melancolía a los pasajes y
colocando poemas verdes
en los pies de los transeúntes

la escritura de los hombres
habló de miseria y alevosía
habló de hambre y terciopelo
pero calló cuando la ráfaga
arrasó los cerros

fuego necio del hombre estiércol
cobarde sexo del boina caca
violación sucia del milico baba
trajeron cuchillos y mordazas
y se sentaron a esperarnos en la esquina

Allende, 40 años


O dependencia colonial o independencia nacional


...

22 de junio de 2013

Trufken-küyen

Brotaron panes, muchos panes,
mantequilla, queso, frutos secos;
una gruta azul es la agricultura
y rojo el ovario siempre vivo de la tierra
que nos colmó de fruta caliente y fuego,
paciencia y sabiduría.

Nos entregamos en sacrificio.

Nos sometimos en silencio.

Y nuevamente salió el sol para nosotros.

Ese es el significado de la tierra.

El fruto para todos, el aire pájaro de la libertad.

15 de junio de 2013

Valparaíso Vintage

la romería de los cuerpos secuestrados
la podrida bodega de los barcos de la Sudamericana
la ácida bota subiendo por la costilla 
la culata mercurio rompiendo jetas 
cada aliento cada respiro era tortura
cada movimiento en falso tortura
cada botella de vino tortura
cada suave mañana era en realidad tortura
la fábrica en llamas
los barcos sobre el mar 
el allanamiento del vientre
tortura y muerte

(los cuerpos fueron envasados por el agua
volviendo a ser olas temporales de litoral
almas geométricas de la fotosíntesis)

los barcos materiales siguieron navegando

los marineros siguieron en guerra

 nos dijeron “capítulo cerrado”

28 de mayo de 2013

Reporte de un temporal

Crítica situación en campamentos / Hicimos una zanja para que el agua no siguiera entrando / Perdimos todo después de tanto esfuerzo / Ahora empezar de cero no más / Mi mamá ya no se puede mover / La niña llora por su muñeca / Se le quedó en el patio / Se la llevó el agua / Mi marido tiene doble turno / Necesitamos que venga el alcalde / Mire / En estas condiciones vivimos / Eso es todo / Adelante estudios / Qué ricas te quedaron las sopaipillas! / Me pasas el control? / Me llené de gases...

25 de mayo de 2013

Avenida Principal


 las noches pasan con su amarillo escondido y en la mañana, la sombra de un árbol desaparece; el aromo, fruto solar de las veredas, se va con el viento, como la tierra con la que jugué tantas veces, ese barro greda que hoy duerme su encierro bajo el pavimento de todos los días, ahí, ahí están las manos que me alimentaron, los automóviles las repasan cada día

21 de mayo de 2013

Protesta Social / 21 de Mayo / Valparaíso / toma dos


Yo tengo adentro diez soles,
ninguno vendido al gran capital:
mi voz, marginada de la poesía oficial,
es un desgarro silencioso
entre las afiladas estacas de la lluvia;
mi corazón no duerme hace dos mil años
entrando y saliendo de la cárcel mental
en la que todos mueren como un gran rebaño:
entonces mis diez soles aparecen
      al mismo tiempo
y ese resplandor sublime, soberbio,
que es el énfasis, se mezcla con barro de los siglos,
cuando la historia y el trabajo de los abuelos
sobrepasa toda moda del momento
y así soy consciente del oficio.

La poesía no es un juego:
no creo que se pueda celebrar su día
cuando en las calles tras nosotros
la poesía misma es asesinada
en los ojos de un niño desaparecido,
en villas y poblaciones, con el hambre helada
del condenado a la servidumbre
antes de nacer.

Ahí es cuando sucede la tormenta.
Cometas, misiles, ágiles contorsiones
de protesta: alzo mi voz
con las entrañas en la mano:
levanto banderas quemadas
y solo, muy solo, siempre muy solo,
entono la canción única de mis labios:
un sordo rumor de esclavos,
una mañana de soles quemados
en la naranja del wallmapu,
con piedras-tribu en el aire, resistiendo.

Protesta Social / 21 de Mayo / Valparaíso


14 de mayo de 2013

Estrella distante te dijeron una vez


Pero esa poesía ya fue escrita

La imagen ya existe

El lenguaje

Está agotado


El mejor premio es el silencio

Y el polvo de los siglos que verás caer


Ahora muéstrame tu gesto

Y resucita la poesía que aquí muere

10 de mayo de 2013

0.14

Solamente diré: amor, estrellas en los ojos, la suave brisa del caos, lejos, allá arriba, donde las ventanas azules se abren y nadie las verá jamás como quien observa un lago desde un cerro, o el despertar de una amante rubia; la noche es un solo respirar, un solo aliento, se pasa la vida en esa noche cuando la muerte está en nosotros, jugando con nuestros sentidos que sueñan, sucumben, despiertan llorando o mojados abajo; somos niños, rieles, pedazos de manzana en la cocina, ropa sucia acumulándose en el lavadero: o la severa estación del invierno en nuestra cara, o el cándido aroma de la primavera en los genitales.

0.29

- Llovieron guerras, lloviznaron ráfagas de helicópteros invencibles, drones bombas - y dolieron los muertos tanto como el silencio del mundo ante la barbarie; después la tierra empezó a regenerarse, la sangre que corrió dio otro color a los árboles, de partida, por lo que los otoños nunca volvieron a ser como antes; se sembraron frutos y granos que nunca antes se habían dado, y en casi todas las casas salió la flor de la luz, una hermosa especie que se pensaba desaparecida, devorada por el cultivo transgénico de amapola y trigo africano; un bello día la guerra se olvidó, no quedaban muertos, no había tristeza; el sol era más pequeño, los días nadie los había vivido, y estábamos ahí, felices, hablando de la próxima cosecha.

0.37


El beso me lo da tu botella
Tu lengua es el licor
Que acaricia mis dientes
Y lubrica mi boca

15 de abril de 2013

Viaje


Osorno y su plaza oxidada.
Quillota y su producción en serie,
Vicuña Luján Pelluhue Chanco
Los Andes y el respiro.
Suave atardecer colgando en las ramas
de una preciosa cáñamo, perfecta, inolvidable.
Creíamos estar en Talca, pero amanecimos en
Pichilemu. Nos metimos al mar y aparecimos en
Caldera, subimos en micro a Vallenar y de pronto:
la tumba de Gabriela Mistral, en Montegrande.
Ahora Cartagena, en las fauces del mar
frente al litoral perdido de Los Vilos.
Un viaje sin restricciones,
una geografía nada infructuosa.

Nocturno


Primero una suave sonrisa;
después tus ojos, categóricos,
señalando la ruta de mi lengua,
buscando el refugio de mis palabras,
atesorando el eco de ellas, dejándote
hermosa como una mirada hacia la lluvia;
después el sueño, la imagen,
el campo solitario y su lámpara encendida,
diciéndole a la niebla esta es nuestra aldea,
aquí están nuestros huesos,
listos para la primavera.

San Justo


21.07



Cae la tarde en la periferia.
Escucho viejas canciones:
locos arrecifes de coral,
olas infinitas, jaulas de lluvia,
algas marinas como ninfas,
mutando hacia sirenas, dioses,
animales paganos y oficiales:
un cuadro preconcebido
en las viejas cavernas del paleolítico.
La belleza de la bestia,
el exacto perfil de la hembra,
la desgraciada mano del macho:
la fiesta del cadáver iluminado.
El inminente regreso
al polvo de la materia.

(...)

13 de abril de 2013

El poeta


Guardo bajo mi piel
un océano despedazado y regado
con la sangre de todas las madres
con los huesos de todos los padres
una masa oscura de humanidad
esparcida con pegamento negro

escupo el tiempo de todos los tiempos
baba humana y lombriz
tras cinco siglos de trabajo
rompiendo la piedra
vaciando la montaña
cayendo al mar de cabeza
para terminar lavando pañales
en el tibio amanecer

Una carga pesada
llevan mis manos
herramientas quemadas
amistades muertas
ásperas heridas

una época mojada
donde nació lo bruto

el tedio

la boscosa actitud de yacer




*De "Valparaíso Vintage" (inédito a la fecha)

9 de abril de 2013

Serguéi Esenin


El último poeta de la aldea

Una tarde antes de la Navidad de 1925 un sombrío viajero pedía alojamiento en el Hotel Angleterre de Leningrado. Durante tres días yace en su cuarto, sumido en estado de ebriedad. Termina por ahorcarse, no sin antes dejar escrito con su propia sangre un poema que termina diciendo: "Hasta pronto, amigo mío, sin gestos ni palabras, / no te entristezcas ni frunzas el ceño. / En esta vida el morir no es nuevo / y el vivir, por supuesto, no lo es".

Quien se suicida a los treinta años de edad dejando como testamento estas líneas es Serguéi Esenin, considerado junto a Maiakovski y Boris Pasternak como el más importante de los poetas ruso–soviéticos, siendo los tres considerados como lo señala Sophie Laffitte: "figuras mitológicas contra el fondo apocalíptico de la Revolución".


La vida de Esenin se inicia como una especie de cuento de hadas. Nació en el centro mismo de Rusia, en la aldea de Konstantinovo, cerca de Riazán. Hijo de campesinos, sus padres lo habían destinado a ser preceptor primario, pero rehusó continuar sus estudios, para dedicarse a la poesía, para la cual desde su infancia había mostrado la más viva disposición. "Serguéi Esenin, más que un hombre es un órgano que ha creado la naturaleza exclusivamente para la poesía", dijo Máximo Gorki cuando lo conoció. Desde niño escuchaba a los poetas populares errantes y repetía sus canciones, a la vez que componía las propias. Se unía a los peregrinos para visitar las catedrales, admirar los íconos, haciendo una vida de vagabundo y nómade. "En el transcurso de uno de esos peregrinajes –cuenta Franz Hellens–, Esenin cantó sus poemas, a los peregrinos que esperaban el tren agrupados en una pequeña estación. Conmovió en tal forma a esas almas simples, que los hizo llorar; un viejo se salió del grupo, y aproximándose al poeta, tembloroso de alegría, desanudó el pañuelo que le servía de monedero y sacó de él cincuenta kopeks, toda su fortuna para el camino, que obligó a Esenin a aceptarlos".

El renombre del poeta campesino se extendió más allá de su aldea y un funcionario que lo tomó bajo su protección, lo llevó a leer sus versos ante los zares. "Seguirá la luna creciente o menguante / derramando sus remos por los lagos. / Y la Rus, como siempre vivirá, bailará y llorará botada en el camino". La Emperatriz halló que los versos eran "demasiado tristes". "Rusia es así" le contestó el poeta.

Esenin empieza a oír el llamado de la venidera Revolución, ese sordo fragor como de un mundo que se derrumba que escuchaba Blok mientras escribía Los 12 y entra a formar parte del grupo dirigido por Ivanov-Razumnik, ideólogo del "socialismo místico" proclamador que en "el socialismo el sufrimiento del mundo salva al hombre", al revés del cristianismo; y que Rusia es revolucionaria y orgánicamente socialista, en contraposición al Occidente burgués, individualista y ateo.

En Moscú, Esenin obtiene una fulminante popularidad, ya surge su fama de "camorrista y escandaloso", seduce a todos con su figura de joven de cabellos rubios y ojos azules. Poéticamente, encabeza el grupo de los Imaginistas, pero lo abandona prontamente y declara que "lo importante no es la imagen, sino el sentimiento poético del mundo". Su expresión poética proviene del sentimiento ancestral del campesino que ignora las comparaciones abstractas y para el cual todo objeto es definido en comparación con otro objeto. Así, para Esenin los sauces son ancianos, el sol una rueda, la aurora una gata que se lava en el tejado, la tierra una nodriza, la luna una miga o una oveja.

Se puede decir de la poesía de Esenin lo que se dijo en su tiempo de la poesía de Francis Jammes: "que aparece como una muchacha desnuda en el rocío", rompiendo el aire enrarecido que había traído el simbolismo de Balmont y Merezhkovski a la poesía rusa. Parece no estar escrita con palabras, sino con surcos de arados, bosques, perros que ladran a la luna. La poesía de Esenin se singulariza por ser un intento de revivir la tierra natal y los días de infancia –esas hermanas gemelas– que constituyen el "paraíso perdido", en este caso el mundo campesino estable y ordenado. Mientras para Maiakovski era preciso escupir sobre el pasado y la poesía era un vehículo para transformar el mundo, Esenin –aunque desgarrado por contradicciones internas– fundamentalmente se volvía hacia un mundo pasado, al que presentía condenado a desaparecer, tal como en un poema en el cual describe un caballo que se esfuerza inútilmente por alcanzar una locomotora.

Al llegar la Revolución de Octubre, Esenin se pone de lado de los bolcheviques, escribe poemas revolucionarios y un largo poema "Inonia" ("Otra") en la cual –influido por el poeta Nicolai Kliúiev– expone su mesianismo campesino, según el cual la Revolución traerá a Rusia el reinado del mujik, el paraíso terrestre aldeano. Lo que halló expresión artística en la poesía de Esenin, dice el crítico Suren Gaisarian, "fue el sueño con el justo país del mujik, y en ese sueño se mezclaban caprichosamente los sentimientos y estados de ánimos más contradictorios. El secular apego a la tierra, la exaltación del atraso de la aldea y el miedo a la ciudad. El anhelo de acabar con la vieja vida y el desconocimiento de las auténticas vías de lucha, el temor a los cambios. El ingenuo carácter soñador y la animadversión a los señores. Plegarías, óleos sagrados y granujadas, golfería, sobre todo entre la juventud campesina. "Fuerzas ciclópeas y debilidad de espíritu, impotencia".

La popularidad de Esenin se acentúa durante los tiempos de la Revolución, en los cuales en las ciudades la poesía oral o escrita es el género más apetecido hasta por los tranquilos burgueses, y desplaza a la prosa en plazas y cafés como lo describe Ilya Ehrenburg en sus Memorias. Pero la Revolución se desplaza política y económicamente en un sentido distinto al que esperaban Esenin y los poetas campesinos. "El comunismo es el poder soviético más la electricidad" decía Lenin. La Revolución ha sido fundamentalmente obra del proletariado industrial que dirigido por los bolcheviques empieza a hacer salir de su letargo al coloso ruso. "Edificación", "Cemento", "El torrente de hierro" son las obras de éxito, que la situación requiere. Aunque Esenin escribe poemas revolucionarios como "Anna Sniéguina", "Lenin", "Balada de los 26" empieza a acentuarse su desajuste con la realidad. Su poema dramático "Pugachov", biografía del héroe rebelde cosaco del siglo XVIII, en el fondo exaltación del individualismo anárquico, es mal acogido por la crítica. Esto aumenta su depresión, su afición a la bebida. Entretanto aparece en la URSS como un meteoro la bailarina Isadora Duncan, que se une en matrimonio con el poeta (1921) y lo lleva consigo, para darlo a conocer en el Occidente.

Aparecen sus primeras antologías en Alemania y Francia. Pero Esenin que hasta se negaba a hablar en un idioma que no fuera el suyo, se sentía totalmente desambientado en el extranjero. "Occidente es el reino del dólar, del fox trot, de la espantosa pequeña burguesía, siempre vecina a la idiotez", escribía a su amigo Marienhof. Y añadía: "Aquí hasta los pájaros se posan sólo donde les está permitido". Después de numerosos incidentes y escándalos vuelve a su tierra, en donde siente acentuarse sus contradicciones interiores, por los cambios revolucionarios. En un poema expresa su deseo de "remangarse los pantalones y correr en pos del komsomol". Y en "De vuelta a la patria" exclama: "Yo veo / que más triste, más desolados parecen mi madre y mi abuelo / más alegre, y sonriente el rostro de mi hermana. / Para mí, sin duda / Lenin no es un ícono / pues yo conozco el mundo. / Pero amo mi hogar. / Y mi hermana comienza / abriendo como una biblia el Capital ventrudo / a hablarme de Marx y de Engels. / jamás, en ninguna estación / yo he leído, por cierto, esos libros...".

Llegan los años de la NEP, calificada por los críticos soviéticos como la "época más tenebrosa en la vida y la obra del poeta". Escribe Las tabernas de Moscú, en donde describe su vida de "hooligan", de desplazado social. La inadaptación, los fracasos sentimentales, la dipsomanía lo llevan al suicidio. "El pueblo ha perdido a su resonante guitarrero borrachín" escribió reprobatoriamente Maiakovski, el que se suicidaría cinco años más tarde "al estrellarse la barca del amor contra la vida".

En sus momentos de depresión Esenin consideraba que su poesía resultaría superflua en una nueva sociedad. Sin embargo, como le decía su amigo el pintor Rybikov, el triunfo del socialismo no significaba necesariamente que se terminaran los sauces y los atardeceres. Hoy día, Esenin es considerado uno de los grandes de la poesía soviética, sigue siendo uno de los favoritos del público, sus obras se editan en miles de ejemplares.

Entregar una antología de su obra poética es una tarea casi insuperable, como es costumbre decir en los traductores, máxime considerando que la poesía de Esenin está íntimamente ligada a una musicalidad de la palabra que necesariamente se pierde al vertirse a otro idioma. Sin embargo, confiamos en que "el espíritu que sopla donde puede" ha estado con nosotros y aunque sea en un espejo turbio, el lector encontrará la huella luminosa del "último poeta de la aldea".




"Prologo" en Serguéi Esenin, La confesión de un granuja (Antología poética). Traducción directa del ruso de Gabriel Barra, versión poética de Gabriel Barra y Jorge Teillier. Editorial Universitaria, Santiago, 1973, pp. 9-14. Primera versión en El Siglo, Santiago (26.05.1963).

3 de abril de 2013

Poema de Winétt De Rokha


Montaña del espíritu
   
Con una libertad que gime,
adherida al reino de coral
donde los cetáceos dan manzanas,
perdí mi camafeo negro
y el azúcar de las pestañas.

Todo está en éxtasis, dormido,
el mito semejante y extraño
con una igual fragancia entre las ruinas.

Remeda mi emoción de juncos líquidos
el terciopelo sin piedad del horizonte.

Son infinitos los dolores ilustres
que parten el aspecto exterior de mi suerte,
e innumerables los ecos
de los charcos divinos.

Pero mi canción recoge
el diapasón de la sombra que canta.

Bella urraca del cielo,
voy, (celeste), encuadernando
mi imagen de azahares confundida.

Existo para descifrar un alfabeto disperso,
agrupado de odios explayados
sobre la multiplicidad de los abrojos.

Mercadería tristemente arrinconada,
en mi barco de vela azul y oro,
la poesía me defiende de mí misma,
ahora, cuando como sarmiento de Julio
quemado en lo amarillo profundo,
te entrego un corazón adolescente.

19 de marzo de 2013

Algo de poesía

Poesía simplemente,
tomar nota de una transmutación, 
acertar los números de nada,
no ganar nunca ningún premio,
solicitar constantemente empleo,
refrescarse en la pileta tarde en la noche
y ser detenido por carabineros en 
estado de ebriedad; poesía simplemente,
lujuria en cajas de cartón,
el diario de vida de una modelo,
una petaquita que se baja manejando,
sobrio, entre Con-Cón y Quintero, 
una noche tan estrellada como tus dientes.
Poesía simplemente,
beber con desgano el café de la mañana,
leer el diario con indiferencia,
apostar de vez en cuando
y llegar puntual al mostrador,
atención al público, entrega de boletos,
encomiendas, recados, dinero, mucho
dinero para saciar el veraneo nacional.
Poesía, simplemente.
Hurgar los destinos de mis pasos,
arrebolar la existencia 
con algo más que lenguaje.



Quilpué, Marzo 2013.-

18 de marzo de 2013

No disparen en Corea



NO DISPAREN EN COREA

Al fondo de Pyongyang 
duerme una fruta
y se prepara
la más hermosa
de las primaveras



Que no hablen los ejércitos
ni los príncipes herederos:

Que hable la sonrisa del pueblo,

la dulce poesía del Juche, suavemente,
como mermelada de rosas
en la voz de una niña.


En el Gran Palacio de Estudios del Pueblo
treinta millones de libros esperan abiertos:
Pyongyang y sus suburbios acarician el ocaso
como el campesino durmiendo en su herramienta:

el color de las tardes
es el mismo de la provincia:
ojos semiabiertos y el pulso de la tierra,
resistiendo.


 La ciudad
ya fue arrasada
y sus habitantes calcinados
en el fuego de la historia:

pero el corazón
es una fábrica

y se echa a andar lentamente
como rosas rojas naciendo
en pestañas de párpado ancestral.


Ah vieja capital de sauces
cuándo la paz en ti
cuándo el Taedong y su canción milenaria,
lejos, muy lejos de la horca occidental.


Las bestias braman en los altos rascacielos:
sus equipos celulares registran insultos,
sanciones, drásticas medidas:

Una exaltación de la barbarie,

una mazmorra nuclear.


Sin embargo suceden sonrisas

en fábricas y parques
en escuelas y universidades:
el hambre ya no está en los párpados:

el afán personal es la manzana de todos

y su gesto
una dramática resignación al combate:

la dura cárcel
de la amenaza extranjera

prepara el zarpazo
de la peor de sus bestias,
acorralada en una jaula económica,
consumida por estupefacientes, 
enferma de videojuegos:

la bolsa en Nueva York afila sus colmillos

y el viento helado vuelve a bajar de Siberia:


Corea duerme
con mil balas

apuntándole la cabeza.


Dice el diario occidental:
las mujeres
no pueden andar en bicicleta
y deben usar todas
el mismo corte de pelo:

Los empleados
repiten el cable 
y la pauta canalla 
de la prensa cómplice
va pariendo titulares:

Una bomba nuclear vende más diarios
que la sonrisa de un niño 
en el vientre de una mujer 
norcoreana:

Una orden del jefe
vale más que cien mil vidas.


¿Qué sabemos de Pyongyang y sus parques,
llenos de pájaros como poemas, cantando serenos,
frente a la boca misma de su apocalipsis?

¿Qué sabemos de su independencia,
de su múltiple primavera de sangre?

¿Qué sabemos de sus atardeceres,

de sus pesadillas con Leviatán,

viniendo del mar enfurecido
a arrasar los ojos de sus niños?

¿Qué?



El verdadero sabor de la humanidad
es el precioso momento de los hijos:


que los presidentes se maten entre ellos.


No a la guerra en Corea:
no a la sangre
en el Mar Amarillo:
no al paraguas nuclear:
no al intervencionismo
occidental.


NO DISPAREN EN COREA



/// Absalón Opazo ///

Valparaíso, Chile, marzo de 2013.-